8 cosas que sorprendentemente contribuyen a la obesidad

La falta de sueño, contaminación del aire y los antibióticos están vinculados con la obesidad, según distintos estudios
ensalada mujer comida obesidad
ensalada mujer comida obesidad  ensalada mujer comida obesidad  (Foto: )
  • A+A-
Autor: Elizabeth Kuster | Otra fuente: 1

Nota del editor: upwave es la nueva marca de estilo de vida de Turner Broadcasting, ¡diseñada para entretenerte y hacerte más saludable! Visita upwave.com para encontrar más información y sigue a upwave en Twitter, FacebookYouTube, Pinterest Instagram

(upwave.com) — Si le preguntas a la persona promedio qué provoca la obesidad, probablemente obtendrás una de estas respuestas básicas (o alguna versión de ellas):

  1. ¡Comer demasiado!
  2. ¡No hacer suficiente ejercicio!
  3. ¡Los genes!

Claro. Parece lógico. Aunque cada una de esas respuestas puede ser precisa a su manera, hay otros factores más sorprendentes que también se han relacionado a la obesidad. No hay un factor único que cause la obesidad, y a menudo es difícil probar una relación directa de causa y efecto. Pero estos aspectos solapados, podrían privar a tu familia de la buena salud:

1. La contaminación del aire

No sólo daña tus pulmones. La exposición prenatal a altos niveles de hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP) en el aire hace a los niños el doble de propensos a ser obesos a la edad de 7 años, según un estudio realizado en 2012.

¿Qué hacer? Si estás embarazada mantente alejada, en la medida de lo posible, del tubo de escape de los autos, los cigarrillos, las chimeneas y las parrilladas. 

2. Altitud

Mientras más cerca vives del nivel del mar, tienes mayor probabilidad de ser pesado, según un estudio publicado en la revista International Journal of Obesity. De hecho, las personas que vivían a altitudes menores a los 500 metros tuvieron 5.1 veces más probabilidades de ser obesos que las personas que vivían a altitudes por encima de los 3,000 metros.

Los investigadores controlaron factores como la dieta, el estado físico, la temperatura, etc. Consideran que el "aumento en la demanda metabólica" por vivir a altitudes elevadas puede estar detrás de este fenómeno.

¿Qué hacer? Si vives en un área baja, no hay mucho que puedas hacer para cambiar tu altitud (a no ser que te mudes a las montañas), pero... ¿por qué no vas a esquiar en tus vacaciones? ¡No podría perjudicarte!

3. Los antibióticos

Hay una correlación entre la obesidad y el uso temprano de antibioticos en los niños, según un estudio realizado en 2012. Un estudio con ratones registró resultados similares. Los investigadores creen que podría deberse cómo los antibioticos cambian la bacteria intestinal (más información abajo).

¿Qué hacer? Habla con un médico antes de darle antibióticos a los niños, o incluso antes de tomarlo. Discute las maneras en las que puedes normalizar tu bacteria intestinal mientras tomas terapia de antibióticos.

4. BPA

Los niños con altos niveles de BPA (Bisfenol A) tenían mayor probabilidad de tener obesidad, según un estudio realizado en 2013. Investigaciones anteriores han encontrado que lo mismo aplica para los adultos.

¿Qué puedes hacer? Fácil: Limita tu exposición a artículos que contienen BPA, y eso significa que ni siquiera debes tocarlos, ya que el BPA se absorbe fácilmente a través de la piel. Además, ten cuidado de comprar botellas y vasos en ventas de garaje, ya que podrían no estar actualizadas respecto a la prohibición que la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) hizo en 2012 del BPA en esos productos.

5. Dependencia del auto

Como lo señala un estudio realizado en 2012, conducir es un comportamiento sedentario. Mientras más sedentario eres, mayor tu riesgo de tener obesidad.

¿Qué hacer? Si tu destino se encuentra a cinco cuadras o menos, camina. Incluso si tu viaje diario al trabajo es largo, puedes caminar parte del camino.

6. Consumir ensaladas de los restaurantes de comida rápida

Las ensaladas de varias cadenas de restaurantes de comida rápida contienen 1,200 calorías o más, incluyendo algunas que contienen pollo a la parrilla, lo cual suena bueno para tu salud. Como resultado, los clientes consumen muchas más calorías de las que calcularon, y más calorías equivalen a un potencial aumento de peso.

¿Qué hacer? Supera la idea de que la palabra "ensalada" automáticamente significa "saludable".

7. Bacterias intestinales

Las investigaciones han descubierto que las personas cuyos intestinos carecen de "diversidad microbiana" tienen mayor riesgo de aumentar de peso. Traducción: mientras más tipos de bacterias tienes en el intestino, más bajo será tu riesgo de obesidad.

¿Qué puedes hacer? Investiga un poco sobre los probióticos, y piensa en las maneras en que puedes incluirlos en tu dieta regular. (¿Alguien quiere kéfir?)

8. Falta de sueño

La falta de sueño nos motiva a comer y afecta nuestra capacidad de tomar buenas decisiones respecto a lo que comemos, según un estudio publicado en la revista Nature en 2013. Esta combinación fácilmente contribuye a la obesidad.

¿Qué puedes hacer? Llueva, truene o relampaguee, duerme las ocho horas.

Este artículo fue originalmente publicado en upwave.com.

Ahora ve