Cómo tener más flow en el trabajo

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flow2  (Foto: Cortesía Tec Milenio.)

Nos encontramos en un estado de flow o fluidez cuando nos involucramos totalmente en una actividad que representa un reto y requiere que usemos nuestras habilidades para llevarla a cabo. Cuando estamos en flow, casi no nos damos cuenta del paso del tiempo y después, generalmente nos sentimos muy bien. Las investigaciones del Dr. Mihaly Csikszentmihalyi han demostrado que las experiencias de flow son uno de los componentes de la felicidad, por eso es importante maximizar las oportunidades para alcanzarlas. Podemos estar en flow al hacer deporte, al jugar un juego, realizar un hobby y también en el trabajo. De hecho, el trabajo es una de las fuentes principales de flow, y el bienestar en el mismo contribuye mucho a la felicidad de las personas.


¿Qué podemos hacer para lograr más flow en el trabajo y propiciar que los demás vivan este tipo de experiencias?

Haz algo que te interese. En la medida de lo posible, escoge tareas o actividades que te interesen, intriguen y estimulen. Si eres líder de un equipo, trata de asignarle a las personas labores que coincidan con sus intereses y preferencias.

Ten un actitud de curiosidad. Muchas veces no podemos escoger lo que tenemos que hacer en el trabajo. En esos casos, es conveniente abordar la tarea que nos toca con curiosidad para tratar de encontrarle algo estimulante o retador.

Entiende por qué es importante esa tarea. Las investigaciones indican que es más probable entrar en flow cuando el resultado de una actividad puede tener consecuencias relevantes para la persona. Ten claro y déjales saber a los demás por qué es importante para el equipo o la organización la tarea específica que están realizando.

Ten las metas claras. Para entrar en flow es muy importante saber cuál es el objetivo de una tarea, pues esto nos ayuda a organizar la mente y estructurar nuestras acciones. Ten claro desde el principio cuál es el resultado esperado de una actividad, y ayuda a las personas que trabajan contigo a que ellas sepan el propósito no solo de un proyecto grande, sino de las tareas que lo componen.

Desarrolla tus habilidades y ajusta el nivel de reto
Sabemos que para alcanzar una experiencia de flow hace falta cierta proporción entre el nivel de reto que nos presenta una actividad y el nivel de habilidad para realizarla. Entramos en flow cuando nos enfrentamos a un desafío que va de moderado a alto y poseemos habilidades igualmente moderadas-altas para abordarlo. Por ejemplo, si apenas estás empezando a tomar clases de piano y te piden que toques un concierto de Chopin, seguramente será demasiado difícil, y te sentirás frustrado y ansioso. Por otro lado, si eres un pianista avanzado y te piden que toques “los changuitos”, esto no representará ningún reto, y te sentirás aburrido. Para lograr experiencias de flow frecuentes es importante desarrollar habilidades para confrontar retos cada vez mayores, y también saber cuándo es necesario bajarle al nivel de reto hasta que desarrollemos la habilidad necesaria. Esto se aplica tanto a nosotros mismos como a las personas a quienes lideramos o supervisamos en el trabajo.

Obtén /ofrece retroalimentación inmediata. La palabra flow describe la manera fluida en la que a veces podemos hacer algo. Esta fluidez se debe, en parte, a que la actividad nos da retroalimentación constante sobre cómo vamos. Por ejemplo, si juegas tenis, te das cuenta si le pegaste bien a la pelota por el sonido que emite al darle con la raqueta y porque ves que pasó al otro lado de la red. Hay muchas fuentes de retroalimentación que te dicen cómo vas durante el partido, no debes esperar hasta ver el resultado final para saber cómo estás jugando. Lo mismo ocurre en las actividades laborales: es más probable que entres en flow si tienes retroalimentación durante el proceso de realización de una tarea y aunque esta en ocasiones viene de la tarea misma, también puedes ofrecer retroalimentación rápida y frecuente a tus colaboradores para facilitar que se involucren plenamente con sus tareas.

Concéntrate: Csikszentmihalyi dice que la atención es la reja de la consciencia. Aquello a lo que le damos nuestra atención acaba dando forma a quienes somos. Poder concentrarnos y poner toda nuestra atención en una tarea es un requisito fundamental para estar en flow. Hoy en día vivimos en un mundo lleno de interrupciones: llamadas por el celular, mensajes de texto, muchas pantallas abiertas en la computadora... Tenemos que tomar medidas deliberadas para crear espacios y periodos de tiempo en los que no nos interrumpan. Lo podemos hacer de forma individual (por ejemplo, abrir solo una pantalla a la vez, apagar el celular durante ciertas horas, poner un letrero de “no interrumpir” en nuestra oficia o cubículo en ciertos periodos) y a nivel organizacional (establecer una hora diaria de no interrupciones para todo el equipo o departamento, crear una política sobre cuándo se espera la respuesta de los correos electrónicos, que no necesariamente tiene que ser inmediata, excepto en casos urgentes; crear y respetar letreros o señales de “personas trabajando”, usar audífonos para no oír las conversaciones de otros, etc.).
Las personas que experimentan más flow son propensas a ser más felices, y las personas que están más felices en el trabajo tienden a estar más involucradas en lo que hacen, lo que redunda en una mayor productividad, así se puede crear una espiral positiva que beneficia tanto a las personas como a las organizaciones.

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Mihaly Csikszentmihalyi presentará la conferencia Flow, felicidad y vida plena en el II Foro Internacional de la Felicidad el próximo 16 de octubre.

Autora: Margarita Tarragona, Directora del Instituto de Ciencias de la Felicidad de la Universidad Tec Milenio.

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