Así construyó una filosofía propia, inspirada en el modelo de Eugenio Garza Sada al fundar el Tec. Para él, la enseñanza consiste en preparar la aptitud que impulsará el desarrollo social.
Ahora, como rector de la UMass Amherst, Altamirano gestiona una comunidad de 30,000 estudiantes, 8,000 docentes y personal. Desde esta trinchera de liderazgo internacional, habla sobre sus raíces y el compromiso de abrir camino a las nuevas generaciones.
EXPANSIÓN: ¿QUÉ EXPERIENCIAS EN EL TEC SEMBRARON ESA MANERA DE ENTENDER LA EDUCACIÓN Y EL LIDERAZGO?
JAVIER REYES ALTAMIRANO (JRA): El Tec siempre ha promovido una conexión con los sectores industrial, gubernamental y social. Esa apertura facilita trasladar la práctica profesional al aula, al interactuar directamente con la parte económica de cada área de interés. Recuerdo a un profesor de finanzas especializado en derivados que trabajaba en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV). En lugar de impartir la cátedra en el campus, nos llevó a su oficina para mostrarnos, en tiempo real, cómo operaba el mercado.
E: ¿QUÉ BASES DESARROLLADAS EN EL TEC TE PERMITEN LIDERAR LA UMASS AMHERST?
JRA: Me involucré con la Asociación de Estudiantes de Economía, lo que me ayudó a interactuar constantemente con directores de carrera y de división, además de que fortaleció mis habilidades de gestión. Asimismo, el prestigio del Tec respalda a sus egresados y brinda certeza para competir en cualquier entorno global.
E: ¿QUÉ MENSAJE LES DAS A LOS ALUMNOS QUE BUSCAN UNA CARRERA ACADÉMICA INTERNACIONAL?
JRA: La gestión universitaria resulta muy gratificante cuando ves el éxito de tus estudiantes o cuando un investigador de tu campus descubre una cura y revoluciona una industria. Para liderar una universidad, primero hay que entenderla a profundidad, porque es un microcosmos complejo.
“En el Tec, aprendes que una relación de amistad no es una transacción para un proyecto escolar, sino una red de colaboración mutua para toda la vida”, Javier Reyes Altamirano, rector en la Universidad de Massachusetts Amherst.
Finalmente, Reyes Altamirano enfatiza el valor de atender las sugerencias de mentores capaces de identificar virtudes que uno mismo desconoce. Esa fue una guía que lo motivó a asumir la dirección de educación a distancia sin haber cursado previamente una materia en dicha modalidad.