Diego Milito devuelve al Inter el reinado de Europa
El Inter recuperó, 45 años después, el reinado en el Viejo Continente y conquistó su tercera Liga de Campeones, impulsado por el talento y el acierto del delantero argentino Diego Milito, un nuevo héroe en el que se sostendrá la historia reciente del conjunto italiano.
De acuerdo con la agencia EFE, el triunfo en la final contra el Bayern (0-2) ha dado la razón a los argumentos que sostienen los proyectos del preparador luso Jose Mourinho, campeón también años atrás con el Oporto.
Volverá a Madrid, si toman cuerpo las especulaciones, con la corona de campeón sobre su cabeza para justificar la puesta en marcha de la enésima nueva era de la nave que comanda Florentino Pérez.
El alumno luso superó a su mentor, el holandés Louis Van Gaal, que no pudo frenar la sequía germana que comenzó en el año 2001, cuando conquistó ante el Valencia su cuarto, y último hasta ahora, título continental.
La deuda con la historia que perseguía a los protagonistas antes de la final convirtió el arranque en un ejercicio de especulación. No tardaron, sin embargo, en asumir sus papeles. La filosofía predicada por Louis Van Gaal atrajo la pelota, temporalmente en dominio germano.
El camerunés Samuel Eto'o hizo historia al encadenar dos tripletes (Liga, Copa y Liga de Campeones) consecutivos con el Barcelona y el Inter de Milán, y el argentino Diego Milito estuvo imperial con sus dos goles.
Eto'o, santo y seña del barcelonismo de los últimos años, de las glorias azulgranas de último cuño, sumó su tercera Liga de Campeones en el estadio que le vio nacer en Europa, el Santiago Bernabéu, donde tuvo apenas opciones y de donde tuvo que partir primero a Mallorca y luego a la Ciudad Condal.
También se tuvo que ir del Barcelona al finalizar la pasada campaña con destino al Inter en el 'cambio' con el sueco Zlatan Ibrahimovic, que hizo el camino contrario.
Y Eto'o, ahora de la mano del portugués José Mourinho, ha seguido con su racha y aunque no marcó en el Bernabéu -lo hizo en las finales que ganó con el Barcelona frente al Arsenal y el Manchester United-, volvió a coronarse.
Alfredo di Stefano marcó en las finales de los cinco primeros títulos del Real Madrid, y Eto'o quería hacerlo por tercera vez, pero esta vez cedió el protagonismo artillero al argentino Diego Milito.