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La tragedia de 'El rey' LeBron James sigue cautivando

El basquetbolista no logró conseguir el campeonato con Miami, pese a su arrasadora racha en la NBA
mar 14 junio 2011 03:02 PM

Dirk Nowitzki no puede tomar un descanso. Después de asumir la mayor parte de la culpa por la derrota de los Mavericks en la final ante los Heat en 2006, el gran alemán realizó una brillante actuación cuando los Dallas ganaron su primer campeonato de la NBA en 2011 .

Nowitzki ganó el premio al Jugador Más Valioso en las finales, a pesar de luchar contra problemas de lesiones y enfermedades a la mitad de la serie. Pero a pesar de ello la mayor parte de los medios estadounidenses fuera de Dallas, decidieron que la mayor historia fue el último fracaso de LeBron James en el gran escenario.

Recuerden que James dejó a Cleveland por Miami fuera de temporada para unir fuerzas con Dwyane Wade y Chris Bosh, en lo que esperaban sería una combinación ganadora del campeonato. Podría ser en el futuro, pero ahora no.

El rey James era fácilmente el mejor jugador del Heat en la temporada regular y continuó con su gran juego en los playoffs de la Conferencia Este. Etiquetado a menudo como un hombre que desaparece en los momentos grandes, James brilló cuando el Heat dio la vuelta a los Celtics de Boston en la segunda ronda.

Su juego en la final de la Conferencia Este contra el equipo con el mejor récord de la temporada regular –los Bulls de Chicago– fue aún más impresionante. Tan impresionante, de hecho, que el ex Bull Scottie Pippen llegó tan lejos como para decir: “James puede ser el mejor jugador que ha jugado este deporte”.

Scottie fue un poco lejos con esa declaración, por decirlo suavemente. Tal vez tiene que echar otro vistazo a la media docena de anillos de campeonato que ganó gracias a su ex compañero Michael Jordan.

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Pero incluso los críticos más duros de James se estaban quedando sin municiones después de que lideró a los Heats a las finales en apenas su primer año en South Beach. El escenario estaba listo para que El rey, fuera finalmente coronado bajo las luces brillantes. Todo lo que tenía que hacer era continuar con su racha arrasadora.

Y lo hizo, al menos durante un juego y tres cuartos. Después de que el Heat ganara el primer partido, construyeron una ventaja de 15 puntos en el cuarto cuarto y estaban buscando liderar con una ventaja de 2-0 en la serie.

James celebró con Wade como si ya hubieran ganado el título. Los Mavs estaban acabados y empolvados. Los siguientes dos partidos eran una mera formalidad. Pero no tan rápido...

Los Mavericks cerraron el juego con una carrera de mamuts para empatar la serie en 1-1. James nunca fue el mismo después de eso. El instinto asesino que desplegó ante Boston y Chicago era historia antigua. Dallas ganó tres de los siguientes cuatro partidos para lograr el título, justamente, en la casa del Heat.

James no sólo perdió las finales. Se desvaneció en el aire sin explicación. Una cosa hubiera sido si hubiera jugado su juego regular, agresivo, pero que simplemente fallara los tiros. En cambio, se convirtió en pasivo al final de los juegos. Trataba a la pelota como una papa caliente y la pasaba en los momentos clave.

El rey promedió casi 27 puntos por partido en la temporada regular, pero menos de 18 en las finales, que es la mayor caída de puntos en la historia de la NBA. También anotó un total de sólo 18 puntos en el cuarto cuarto en la serie. Compara eso con 62 de Nowitzki.

Así que tal vez Pippen fue un poco prematuro al nombrar a James como el más grande jugador de la historia, y tal vez LeBron una vez más se quedó corto en su más reciente oportunidad de conseguir ese anillo de ganador del campeonato. En el análisis final, escapó de su propia coronación.

La historia de los Mavericks ganando en tal estilo dramático dirigido por la brillantez de Nowitzki fue sin duda atractiva, pero el melodrama de la búsqueda de James para ser coronado sigue siendo la saga que cautiva a la mayoría de los aficionados de la NBA.

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