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Un día en la vida del 'caddie' de un gran golfista, más allá del deporte

Ted Scott relata su día a día al lado de uno de los mejores golfistas, con el que mantiene una relación estrecha
vie 17 junio 2011 06:43 PM
scott
bubba watson teddy scott scott

Un sonriente Ted Scott llega con grandes zancadas a la animada zona de caddies en el campeonato Wells Fargo en Charlotte, Carolina del Norte, y baja la bolsa de golf marcada con el nombre de Bubba Watson. 

El joven de 37 años es uno de los afortunados. Los caddies de los principales golfistas de la PGA pueden ganar hasta 250,000 dólares al año en el juego moderno , viajan por el mundo y obtienen una parte de las ganancias del jugador durante la temporada.

Esas recompensas la convierten en una industria ferozmente competitiva. En estos días, la mayoría de los caddies tienen educación universitaria y son buenos golfistas —muy lejos del estereotipo de vagabundos borrachos y despeinados en películas como Caddyshack (Los locos del golf).

“Ha cambiado mucho desde que llegué aquí”, dice Scott, quien obtuvo su primer trabajo en 2000, y entre sus antiguos jefes está Paul Azinger el capitán de EU en la Ryder Cup de en 2008.

“Solíamos ser tipos en el estacionamiento de los torneos y podíamos tomar cualquier bolsa. Ahora tengo amigos que son grandes caddies y no pueden obtener un trabajo. Aquí puedes ganarte la vida, eso es lo que hace la diferencia”.

El jugador de Scott es el gran jugador Watson y el golfista estadounidense de 32 años lo está haciendo mejor que los demás. Él ya ganó dos torneos de la PGA en 2011, obteniendo premios por más de tres millones de dólares y otorgándole el 10% a su buen amigo caddie.

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Comenzaron a trabajar juntos en 2006, cuando Ben Crane, un amigo mutuo, los presentó en un grupo de lectura de la Biblia de la PGA. Watson aceptó tenerlo a prueba por dos semanas y han estado juntos desde entonces. “Somos como hermanos, hermanos que mamá y papá dejaron solos, y a él lo dejaron a cargo”, dice Scott.

“Algunas veces simplemente quisiera golpearlo, pero lo quiero. Y sé que él siente lo mismo por mí. Pero que nadie se atreva a decir algo malo de nosotros. Pelearemos por cada uno de nosotros”.

Como una buena cantidad de compañeros caddies de la PGA, su intención era ser jugador . Pero después de convertirse en profesional batalló para sobresalir y al final tuvo que dar el siguiente paso.

“Me convertí en profesional y pensé ‘no estoy listo para esto’ así que me convertí en caddie para ver que en qué necesitaba trabajar para mi juego. Y 10 años después aquí sigo”, dijo Scott.

“Mi sueño no era ser un caddie, pero ahora sí lo es. Ser caddie de un gran jugador, una persona que me trata bien. Si trabajas para un golfista agradable, es un gran trabajo”.

Con su esposa y sus dos pequeñas hijas en Lafayette, Indiana, Scott acepta que hay sacrificios que se tienen que hacer por una vida de gira. Pero mientras él a menudo pasa una o dos semanas sin ver a su familia, hay un claro punto a favor en su calendario”. “Me pongo a pensar en todo y no hay duda que paso más tiempo con mi esposa y mis hijas trabajando en esto que si tuviera un trabajo normal”, dice.

“Trabajo la mitad del tiempo y el resto lo paso con mi casa. Puedo llevar a mi hija a la escuela y recogerla. No tengo que esperar a que sea fin de semana. Lo único difícil es no ver a mi esposa e hijas todos los días”.

Cuando se trata de su trabajo, Scott ve su papel muy lejano al del tipo que sólo pasa a Watson los palos de golf y mide las distancias del campo.

Watson es un golfista emocional, y que haya una influencia tranquilizadora junto a él ha sido invaluable en sus últimos éxitos. Scott es una parte integral de lo que Watson llama “Equipo Bubba”, y se le ha dado el crédito de llevar un nuevo enfoque a uno de los golfistas más dotados del torneo.

“Toma mucho tiempo conocer a alguien. Y ese es el arte de los caddies, tienes que conocer a tu jugador”, dice Scott.

“Con Bubba tienes que mantenerlo emocionalmente a la mitad. No quieres que se emocione demasiado ni que se enoje. Él es extremadamente emocional. Trato de mantenerlo vigilado para que regrese a ese punto medio donde él juega mejor”.

¿Entonces qué conlleva ser el caddie de Watson en un día típico en un torneo?

“Trato de llegar al campo por lo menos una hora y media antes. Bubba llega más o menos una hora antes para calentar y me tengo que asegurar que tengo lista la bolsa —asegurar que tenga una toalla limpia y todos los artículos para lluvia listos”, dice Scott.

“Primero vamos al putting green (la zona donde se encuentra el hoyo) y Bubba tira al hoyo alrededor de 20 minutos. Después vamos y practicamos con pelotas, después Bubba regresa, y vuelve a tirar al hoyo un poco más. Y después salimos y jugamos la vuelta”.

Al seguir al dúo en el campo de Quail Hollow en Charlotte, resulta obvio que ellos comparten un fuerte lazo. Después de cinco años de trabajar juntos, Watson y Scott siguen teniendo mucho de qué hablar, y parecen estar completamente relajados en su compañía”.

Cuando una vuelta del torneo termina, Scott se puede contar entre los afortunados, Watson “no practica mucho”. Mientras algunos de sus compañeros caddies se quedan afuera durante muchas horas, atendiendo a sus jugadores mientras golpean pelotas hasta que cae el sol, Scott lo tiene fácil.

“Si a él (Watson) no le gusta cierto tiro, probablemente vaya y practique una o dos veces, sólo para sentirse optimista, pero después de eso, estoy libre por el resto del día”, dice Scott. “Así que me voy a jugar por mi lado, o juego al tenis o salgo con mis amigos. Cualquier cosa que pueda hacer para divertirme hasta el otro día”.

Después de todo suena bastante bien ser un caddie de la PGA, especialmente si tu jugador tiene un temperamento relajado y es tan buen jugador como Watson.

Scott es uno de los afortunados y lo sabe. Pero mientras él y Watson tienen una amistad que es la envidia de sus compañeros de profesión, él no tiene la menor duda de quién es el que manda en la relación.

Nos gusta salir juntos y tenemos muchos intereses comunes. Pero nos enojamos pronto y él es el que manda así que siempre tengo que ceder”, dice.

Ted Scott y Bubba Watson apoyan Caddy for a Cure, una agrupación sin fines de lucro que ofrece la oportunidad de ser un caddie por un día en la PGA y distribuye fondos para una gran variedad de causas de caridad. Para saber más visita www.caddyforacure.com .

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