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El FMI estima que la deuda pública de México llegue a 59.8% del PIB en 2021

Dentro del grupo de las economías emergentes, al que pertenece México, el promedio de la deuda para 2021 es de 64.3% del PIB y para 2022 de 65.8%.
mié 13 octubre 2021 11:03 AM
Personal de finanzas trabajando en computadoras.
De acuerdo a las estimaciones del FMI la deuda pública mexicana como porcentaje del PIB se mantendrá por arriba de 60% desde 2022 hasta 2026.

La deuda pública de México mostrará un leve descenso a cierre de este año, en proporción a su PIB y en comparación con el cierre de 2020, de acuerdo a estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI).

El Monitor Fiscal del órgano internacional refiere que para este año se espera que la deuda pública represente 59.8% del PIB, un índice menor a 61% reportado al cierre de 2020, y al esperado para el cierre de 2022: 60.1%.

De acuerdo a las estimaciones, la deuda como porcentaje del PIB se mantendrá por arriba de 60% hasta 2026.

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“Las proyecciones fiscales para 2021–2022 se basan en las estimaciones de la propuesta de presupuesto de 2022, mientras que las proyecciones para el 2023 en adelante asumen el cumplimiento continuo de las reglas establecidas en la Ley de Responsabilidad Fiscal”, refirió el FMI.

Las proyecciones del FMI para México destacan un saldo general de las finanzas públicas de -4.2% del PIB para este año, y de 0.2% del PIB para el saldo primario de 2021.

Dentro del grupo de las economías emergentes, al que pertenece México el promedio de la deuda para 2021 es de 64.3% del PIB y para 2022 de 65.8%. Entre los países de este grupo con los índices más altos están Brasil e India, por arriba de 70%.

Para este año, en Estados Unidos se prevé un índice de 133.3% del PIB y de 130.7% del PIB para el siguiente año.

La deuda mundial por arriba de 100%

Se espera que la deuda pública mundial se mantenga en niveles récord, cercanos a 100% del PIB, pero por debajo del mismo, en 2021 y que disminuya ligeramente hasta 2026.

Las grandes compras de deuda pública por parte de los bancos centrales (especialmente en las economías avanzadas) y del sector bancario nacional han contribuido a contener el costo de los nuevos empréstitos.

En tanto, la acumulación de deuda ha dado lugar a un aumento de las necesidades de financiación bruta de los gobiernos. Es probable que muchos países en desarrollo de bajos ingresos necesiten más ayuda internacional y, en algunos casos, la reestructuración de la deuda.

El FMI advirtió que los riesgos para las perspectivas fiscales son elevados.

“Una ampliación de la producción y entrega de vacunas, especialmente a los mercados emergentes y los países en desarrollo de bajos ingresos, limitaría un mayor daño a la economía mundial”, detalló.

En el lado negativo hay nuevas variantes del virus, baja cobertura de vacunas en muchos países y retrasos en algunas personas, la aceptación de la vacunación podría causar nuevos daños y aumentar las presiones sobre los presupuestos públicos.

“La realización de pasivos contingentes —incluidos los provenientes de programas de préstamos y garantías— también puede dar lugar a aumentos inesperados de la deuda pública”, culminó el reporte.

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