Aunque el concepto de competición puramente amateur hace tiempo que desapareció de los Juegos Olímpicos modernos, con atletas que a menudo reciben pagos de patrocinadores y profesionales que participan desde hace más de 30 años, la decisión de World Athletics supone un cambio importante que los Juegos deben afrontar.
"Es un problema para nuestro deporte", dijo a la prensa el presidente de World Athletics, Sebastian Coe. "Pero no creo que esto esté ni remotamente en desacuerdo con el concepto del que habla a menudo el COI, que es reconocer los esfuerzos que hacen nuestros competidores para el éxito general de los Juegos".
Coe afirmó que el plan no se discutió con el Comité Olímpico Internacional, que sólo fue avisado poco antes de anunciar el fondo de premios de 2.4 millones de dólares.
"Aunque es imposible asignar un valor comercial a ganar una medalla olímpica, o al compromiso y la concentración necesarios para representar a tu país en unos Juegos Olímpicos, creo que es importante que nos aseguremos de que parte de los ingresos generados por nuestros atletas en los Juegos Olímpicos reviertan directamente en aquellos que hacen de los Juegos el espectáculo mundial que son", declaró Coe.
El COI, que aún no se ha pronunciado al respecto, distribuye los ingresos de los Juegos Olímpicos entre las federaciones internacionales. En Tokio se asignó un total de 540 millones de dólares a los 28 deportes, siendo World Athletics el que más recibió, con 40 millones.