Actualmente, la inversión fija se ubica 10.30% por debajo del máximo histórico visto en julio de 2024, de acuerdo con un análisis de Banco Base. Además, la racha de 19 meses con contracciones anuales es la mayor desde el periodo entre noviembre de 2018 y febrero de 2021, cuando la inversión se contrajo durante 28 meses consecutivos, debido a la pandemia.
De hecho, pese a la mejora marginal, Monex destaca que la maquinaria y equipo continúa siendo el principal foco de deterioro, al registrar una caída de 6.8% anual al cierre del primer trimestre del año. La baja inversión seguirá condicionada por la incertidumbre en torno al comercio internacional, en particular por la revisión del T-MEC; lo cual seguirá retrasando decisiones de inversión.
La institución destaca que esta incertidumbre se da en un contexto de mayor Inversión Extranjera Directa, pues su crecimiento se explica más por reinversión de utilidades y no por flujos asociados a nuevas inversiones.
Consumo privado repunta, pero empleo formal sigue siendo el freno
Por su parte el consumo privado también mostró su primer repunte mensual del año, después de caer 1.5% en enero y 0.2% en febrero. En marzo, el indicador repuntó 1.2% alentado, sobre todo, por un mayor consumo de bienes de origen importado.
Un análisis de Banco Base atribuye el avance a un crecimiento de las remesas, el cual fue del 20.7% en marzo, así como a la apreciación del peso. De hecho, el consumo de bienes importados subió 1.65% mensual, a raíz de dichos factores. Y el repunte es más vistoso en su comparación anual, pues creció 13% en comparación con marzo de 2025.
Al contrario, el consumo de bienes nacionales cayó 0.17% anual, hilando tres meses de contracciones anuales, lo cual no ocurría desde junio de 2023. Los analistas señalan que es probable que el consumo privado continúe mostrando debilidad a lo largo del año, y aunque el Mundial podría darle un impulso, el deterioro del empleo formal seguirá actuando como un freno.