Por diferencia, el número de ocupados fuera de la informalidad habría aumentado apenas en alrededor de 105,000 personas.
De este modo, la tasa de informalidad laboral también avanzó al pasar de 54.8% de la población ocupada en el segundo trimestre de 2025 a 55.1% en 2026, pese a que la tasa de desempleo se mantuvo estable en 2.7%.
Aunque el país mantiene una tasa de desocupación relativamente baja y continúa aumentando el número de personas con alguna ocupación, una proporción creciente de ellas carece de algunas de las protecciones laborales asociadas con el empleo formal.
El Inegi considera dentro de la informalidad tanto a quienes trabajan en negocios no registrados como a trabajadores por cuenta propia en actividades de subsistencia y a personas que laboran para empresas formalmente establecidas, pero cuyo vínculo de trabajo no les proporciona protección de seguridad social.
El sector informal absorbe trabajadores
El deterioro fue todavía más marcado si se observa únicamente el denominado sector informal, compuesto por unidades económicas no agropecuarias que operan sin registros contables y generalmente a partir de los recursos de los hogares.
Esta población aumentó en 915,189 personas en un año, hasta alcanzar 18.16 millones. Como proporción de toda la población ocupada, pasó de 29% a 30.2%. Incluso con cifras desestacionalizadas, la tasa de ocupación en el sector informal aumentó 0.5 puntos porcentuales respecto al trimestre anterior.
Además, entre abril y junio había 13.23 millones de trabajadores por cuenta propia, 371,000 más que un año antes. Por sí solo, este incremento equivale a cerca de 62% del aumento total de la población ocupada. En contraste, los trabajadores subordinados y remunerados aumentaron en alrededor de 201,000 personas y su peso dentro de la ocupación total disminuyó de 69.1% a 68.8%.
Micronegocios absorben empleos perdidos en grandes empresas
En el ámbito no agropecuario, la ocupación en micronegocios aumentó en 786,616 personas entre el segundo trimestre de 2025 y el mismo periodo de 2026. Los establecimientos pequeños sumaron otros 515,260 trabajadores y los medianos incorporaron aproximadamente 400,000.
En cambio, dentro de las empresas grandes su población ocupada disminuyó en 279,907 personas, de 5.83 millones a 5.55 millones. Y su participación dentro del empleo no agropecuario cayó de 12% a 11.1%.
Las condiciones críticas también aumentan
Otro indicador de la ENOE apunta a un deterioro de las condiciones laborales. La tasa de condiciones críticas de ocupación aumentó de 36.4% a 38% de la población ocupada entre el segundo trimestre de 2025 y el mismo periodo de este año.
Esta medición incluye a personas que trabajan menos de 35 horas semanales por razones ajenas a su voluntad, quienes laboran más de 35 horas con ingresos mensuales inferiores al salario mínimo y quienes trabajan más de 48 horas semanales con ingresos de hasta dos salarios mínimos. Para hacer comparable la medición, el INEGI utiliza salarios mínimos equivalentes con base en enero de 2026.
Aplicada a los 60 millones de ocupados registrados en el trimestre, una tasa de 38% representa alrededor de 22.8 millones de personas en condiciones críticas de ocupación.