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Bancos y Sofomes tienen liquidez, pero las pymes pisan el freno al crédito

El crédito a pymes pierde dinamismo pese a la liquidez de bancos y Sofomes. Menor inversión, informalidad y desorden financiero frenan una mayor colocación.
Empresario pyme frente a bancos y Sofomes, con barreras que representan los obstáculos para acceder a financiamiento en México.
La falta de historial crediticio, garantías, formalización y orden financiero limita el acceso de las pymes al crédito, incluso en un entorno de menores tasas de interés. (Imagen realizada con Inteligencia artificial )

La disponibilidad de recursos no es el principal obstáculo para ampliar el financiamiento a las pequeñas y medianas empresas. Tanto bancos como otros intermediarios financieros apuntan a la falta de proyectos de inversión, la informalidad y el desorden financiero de los negocios, mientras la banca busca elevar a 30% la proporción de MiPyMEs con acceso a crédito hacia 2030.

El crédito a las pequeñas y medianas empresas (pymes) enfrenta dificultades para acelerar en México, aunque bancos y financieras aseguran que cuentan con liquidez suficiente para prestar.

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Jorge Avante, director general de la Asociación de Sociedades Financieras de Objeto Múltiple en México (Asofom), observa una desaceleración en el financiamiento a este segmento y una colocación entre las Sofomes similar a la registrada el año pasado. El problema, dijo en entrevista con Expansión, no está necesariamente en la disponibilidad de dinero. Las instituciones tienen liquidez, pero enfrentan una menor demanda asociada a la cautela de las empresas para emprender nuevos proyectos de inversión.

Alrededor de 60% de la cartera de los agremiados de Asofom está dirigida a pymes, de acuerdo con Avante, por lo que el comportamiento de estas empresas tiene un peso importante para el sector. La cautela también se refleja en la evaluación de nuevos financiamientos. Ante un entorno económico de menor dinamismo, las instituciones están poniendo mayor atención a la fuente de pago y a la viabilidad de los proyectos para evitar financiar empresas que sobrevivan únicamente mediante refinanciamientos sucesivos.

La fotografía contrasta con el crecimiento del crédito empresarial en su conjunto. A junio, la cartera bancaria destinada a empresas alcanzó 4.02 billones de pesos, equivalente a 53% del crédito bancario al sector privado, y aumentó 8.7% nominal y 5.2% en términos reales frente al mismo mes de 2025. Su índice de morosidad se ubicó en 1.8%, según cifras de la CNBV recopiladas por la Asociación de Bancos de México (ABM).

Hay dinero listo, pero no todas las pymes pueden tomarlo

Desde la banca, el diagnóstico tiene otro matiz. Marcos Abal, director ejecutivo de Pymes de Santander México, sostiene que el mercado no se ha detenido y que los ritmos de colocación son similares a los observados durante 2025. La cartera pyme de Santander crecía alrededor de 6% anual y el número de clientes avanzaba 4.4%.

El banco se fijó para 2026 la meta de colocar 36,000 millones de pesos adicionales, sumar 40,000 clientes y otorgar 16,000 nuevos créditos. Sin embargo, Abal reconoce que una de las principales barreras aparece antes de que una empresa llegue a la ventanilla del banco. Debido a que su grado de formalización y la calidad de su información financiera son algunos de los pendientes principales de estás empresas.

Separar las finanzas personales de las empresariales, mantener estados de cuenta y balances ordenados y demostrar flujos suficientes son elementos indispensables para acceder al financiamiento. “Con historial y un proyecto viable, sí hay crédito”, sostuvo Abal. El problema es especialmente relevante entre los negocios más pequeños. Una empresa que opera parcialmente en la informalidad, mezcla los gastos del propietario con los de la compañía o carece de información financiera suficiente puede tener dificultades para demostrar su capacidad de pago, aun cuando el banco tenga recursos disponibles.

La propia ABM vincula ambos problemas. Al segundo trimestre de 2026, 55.1% de la población ocupada se encontraba en condiciones de informalidad, mientras que la economía informal representaba 25.4% del PIB. Para la asociación bancaria, una mayor digitalización puede convertirse en una puerta hacia la formalización y, posteriormente, hacia el financiamiento.

Crédito a MiPyMEs crece, pero falta cerrar la brecha

Los datos de la banca muestran que el financiamiento ha seguido avanzando. La cartera dirigida a MiPyMEs alcanzó 551,000 millones de pesos a junio, un incremento anual de 7.4%, según la ABM. Desde la firma del acuerdo para impulsar el financiamiento dentro del Plan México se incorporaron más de 25,000 nuevas MiPyMEs, que recibieron más de 47,000 millones de pesos en crédito, señala la asociación.

Además, el porcentaje de MiPyMEs con acceso al financiamiento pasó de 24.6% al momento del acuerdo a 28%, según la asociación. El objetivo establecido para 2030 es alcanzar 30%. El costo también ha comenzado a ceder. La tasa promedio de los nuevos créditos a MiPyMEs pasó de 14.9% en junio de 2024 a 14% cuando se firmó el acuerdo y posteriormente a 13% en junio de este año. La ABM calcula que la tasa disminuyó 100 puntos base desde la firma de dicho acuerdo.

Para Santander, el ciclo de bajas en las tasas puede convertirse en otro impulso. Abal estima que una reducción acumulada de entre dos y tres puntos porcentuales en la TIIE podría traducirse en una disminución de hasta 20% en los costos financieros de algunas pymes. Pero un crédito más barato no resuelve por sí solo el problema de acceso. Las empresas utilizan el financiamiento principalmente para activos fijos y capital de trabajo. Santander observa además una concentración cercana a 80% en créditos amortizables y 20% en líneas revolventes, una mezcla que, a juicio del banco, podría ser más equilibrada dependiendo de las necesidades de cada negocio.

México todavía presta poco frente a otras economías

La discusión ocurre en un país donde la profundidad del sistema financiero continúa siendo reducida. El crédito al sector privado equivale a alrededor de 39% del PIB en México, frente a 54.4% en Colombia, 93% en Brasil, 119.3% en España, 130.5% en Chile, 140.3% en Estados Unidos y 218.9% en Canadá, según datos del BIS.

Por otro lado, la banca estima que el financiamiento total al sector privado crecerá 6.1% durante 2026, frente a una expansión económica prevista de 1.2%. Sin embargo, reconoce un rezago de entre seis y nueve meses entre la actividad económica y la crediticia y espera que la recuperación del crédito comience de manera paulatina hacia el cuarto trimestre.

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