De acuerdo con las cifras de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), entre 2016 y 2025, las aseguradoras pagaron más de 79,800 millones de pesos por siniestros hidrometeorológicos. De esos pagos, 72.9% correspondió a daños ocasionados por ciclones o huracanes. Por John, en 2024, las indemnizaciones alcanzaron 3,453 millones de pesos.
Estas cantidades corresponden a daños cubiertos por seguros; no representan el costo económico total de los desastres ni incluyen todas las pérdidas de quienes carecían de protección.
Por lo cual, recuperarse también exige un plan para dejar de operar, explica Silva, quien identifica tres tareas para fortalecer a los pequeños negocios: digitalizar procesos, planear más allá de las necesidades inmediatas y preparar respuestas ante escenarios que pueden interrumpir su actividad.
“Necesitan tener planes de contingencia activados”, sostiene. Entre los ejemplos menciona prever qué hacer si las vías de acceso a Acapulco quedan cerradas, construir una matriz de riesgos y definir acciones para reaccionar oportunamente.
Como parte de una nueva etapa de Acapulco Inspira, Scotiabank acompañará durante 12 meses a 30 micro y pequeños negocios turísticos. El programa contempla diagnóstico, capacitación financiera y climática, planes personalizados de recuperación y adaptación, así como vinculación comercial.
La atención será individual, explica Silva, porque los negocios tienen condiciones y necesidades diferentes.. El anuncio no incluye el otorgamiento de seguros ni una línea de crédito específica para los participantes.
Tener una póliza requiere revisar qué protege
La protección también depende del alcance de lo contratado. Globaim señala que una póliza puede resultar insuficiente si los activos están asegurados por debajo de su valor, los límites son bajos o determinadas pérdidas quedan fuera de cobertura.
Además, contar con registros financieros y evidencia de los daños facilita documentar una reclamación. Una alternativa complementaria son los seguros paramétricos.
Como GMX Seguros explicó en un informe, los negocios deben saber que estos productos pagan cuando un evento cumple parámetros previamente pactados, como su intensidad y ubicación, sin depender de una evaluación individual del daño físico.
Para los pequeños negocios de Acapulco, la recuperación plantea así dos necesidades simultáneas: reparar lo que destruyó el desastre y construir capacidad financiera para resistir el siguiente período sin ingresos.