La crisis sanitaria y económica cambió las reglas del juego de la industria inmobiliaria: los centros comerciales permanecen cerrados, las grandes cadenas hoteleras y los alojamientos de plataformas como Airbnb se vaciaron y las empresas buscan cómo optimizar los espacios con el fin de garantizar la salud de sus colaboradores. Un estudio de PwC indica que los empresarios planean implementar el trabajo remoto y reconfigurar los sitios de trabajo como dos de las principales medidas de cara a la nueva normalidad.