1. Toyota, en Guanajuato
El fabricante japonés anunció la semana pasada una inversión adicional de 170 millones de dólares para ampliar la producción de la pickup Tacoma en su planta de Guanajuato, inaugurada en diciembre de 2019, luego de tomar la decisión de dejar de producir el modelo en Texas, Estados Unidos, y trasladar ese volumen a la planta mexicana, en medio del éxito que ha tenido la nueva generación de la pickup en el mercado estadounidense.
El complejo de Guanajuato, que actualmente tiene capacidad para producir 100,000 unidades al año, ensamblará 138,000 Tacomas a partir de enero de 2022, una vez que se haya ejercido la totalidad de la inversión adicional, que también generó 500 nuevos empleos. “Pocas empresas están en capacidad para anunciar inversión [en medio de esta crisis] y nosotros estamos en ello”, dice Lozano.
Entre enero y agosto, Toyota ha ensamblado 80,798 unidades de Tacoma y las ha enviado todas a los pisos de venta estadounidenses, según datos de Inegi.
2. Ford, en Sonora
Este año, el fabricante estadounidense invirtió 1,000 millones de dólares, según datos del gobierno de Sonora, para modernizar y ampliar su planta de Hermosillo para arrancar la producción de Bronco Sport, un todoterreno basado en la plataforma de Escape, pero con una suspensión reforzada.
Para abrir espacio a la nueva producción, y también a la próxima generación de la furgoneta Transit Connect, Ford concluyó en julio la producción de los sedanes compactos Fusion y Lincoln MKZ. Desde 2017, el fabricante estadounidense anunció que dejaría de producir su gama de sedanes -Taurus, Fusion y Focus-, para enfocarse en el desarrollo de nuevos SUV, crossovers y pickups.
La versión Sports será una de las tres que Ford comercializará del modelo. Las otras dos, montadas sobre la plataforma de la pickup Ranger, se fabricarán en Estados Unidos.