Esto lo logra, desde hace 36 años, desde la gestión con Compartamos Banco, ConCrédito, Yastás, Aterna y con el respaldo de la Fundación Compartamos, un ecosistema que interviene directamente en los sectores que tradicionalmente tienen menor acceso a servicios financieros.
Como agregó el ejecutivo, una cifra que ejemplifica estos retos es que, de casi 130 millones de habitantes en el país, alrededor de 50 millones de adultos pertenecen al segmento socioeconómico C y D. De este universo, el 60% todavía carece de acceso a un crédito regulado.
“Nuestra principal misión es estar cerca, darles el financiamiento que necesiten, siempre cuidando no sobreendeudarlos en momentos en los que la economía se desacelere. Que realmente el crédito sea una ayuda y no un problema”, sostuvo Majós.
Y contrario a la percepción común, el segmento que también atiende Gentera es una fuerza económica activa: las microempresas. En México, añadió el directivo, el 95% de los negocios tienen de uno a 10 colaboradores, aportando cerca del 60% del empleo formal.
En este segmento, el impacto social y la rentabilidad financiera van de la mano para lograr la permanencia del cliente e incluso los microseguros ayudan a proteger el patrimonio ante una emergencia.
De este modo, para la organización, hablar de inclusión financiera trasciende los porcentajes del hecho de bancarizar a la población, para convertirse en una causa social que genere oportunidades de desarrollo para las personas.
No obstante, la implementación tecnológica en este modelo de negocio se acompaña de empatía para mantener la calidez en el servicio y conocer realmente las necesidades de sus clientes, mientras la confianza financiera se fortalece.
En palabras de Majós: “A mayor tecnología, mayor humanidad”. Es decir, Gentera garantiza que la innovación digital va a ayudar a simplificar los procesos para los usuarios, pero sin dejar de lado la relación cercana que sostiene a las comunidades.
Como resultado, en un entorno en constante evolución, implementan soluciones basadas en inteligencia artificial, aceleran el proceso de digitalización de transacciones tanto en México como en Perú, mercado en el que tiene presencia como banco desde 2025.