Ante la detección del material, la dependencia activó el plan local de contingencias y desplegó barreras de contención para evitar la dispersión del hidrocarburo hacia otras zonas del puerto.
“La limpieza del área se realizó para determinar si la presencia de este líquido fue un evento efímero o de naturaleza continua”, informó la Secretaría de Marina mediante un comunicado.
Hasta el momento, Pemex no ha emitido una postura pública sobre el origen, alcance o volumen del material detectado en la zona portuaria.
El incidente ocurre en un momento particularmente complejo para la petrolera mexicana, que en los últimos meses ha enfrentado cuestionamientos por seguridad operativa, mantenimiento de infraestructura y desempeño financiero.
En febrero de este año, un derrame de crudo atribuido a operaciones de la empresa impactó alrededor de 600 kilómetros de costa en el Golfo de México, generando afectaciones ambientales y nuevas presiones regulatorias.
Los accidentes industriales también han mantenido la atención sobre la compañía. Solo en 2026 se han registrado tres siniestros en instalaciones vinculadas a la petrolera, uno de ellos con saldo de cinco personas fallecidas.
Además del deterioro operativo, la empresa enfrenta desafíos estructurales derivados de la caída en su producción petrolera, limitaciones presupuestales para inversión y una deuda financiera cercana a los 85,000 millones de dólares.