El nuevo valor del talento humano
La transformación impulsada por la inteligencia artificial, sin embargo, también cambiará la forma en que crecerán las empresas tecnológicas. Si durante décadas la expansión del sector estuvo estrechamente ligada al aumento de las plantillas, la siguiente etapa estará marcada por la capacidad de combinar talento humano con agentes de IA y automatización para escalar.
La velocidad de esa transición ya comienza a reflejarse en el sector tecnológico. Durante este año, algunas de las mayores empresas del mundo han anunciado miles de recortes de personal como parte de procesos de reorganización y de una mayor inversión en inteligencia artificial.
Entre los mayores ajustes destacan Oracle, con 30,000 despidos; Amazon, con 16,000; Dell, con 11,000; Meta, con 8,000; Cisco, con 4,000; Intuit, con 3,000; Cloudflare, con 1,100, y Salesforce, con 1,000, además de compañías como Amdocs, ASML, Atlassian, Ericsson, Autodesk, Epic Games, Snap y Walmart Tech.
Aunque cada caso responde a circunstancias distintas, la tendencia apunta a un cambio estructural: durante años el crecimiento de las empresas tecnológicas se midió por el tamaño de sus plantillas; ahora, cada vez más inversionistas premian la capacidad de generar mayor productividad mediante automatización, inteligencia artificial y agentes inteligentes.
Treviño anticipa que ese cambio será una de las principales diferencias frente a los ciclos tecnológicos anteriores. “Sí anticipamos que mucho de ese crecimiento no va a estar alrededor de personas, sino que vamos a saber apalancar la parte de inteligencia artificial y vamos a hablar de agentes”.
No obstante, insiste en que ello no implica la desaparición del talento humano. “En ningún caso vas a oír que desaparece el rol de los colaboradores”. A su juicio, el valor de los profesionales dejará de depender únicamente del dominio de una herramienta específica y estará cada vez más asociado a la capacidad de integrar la inteligencia artificial al trabajo cotidiano, aprender de forma continua y resolver problemas de negocio.
Para Jiménez, ese escenario no modifica la importancia del talento, sino el papel que desempeñará dentro de las organizaciones.
Las promesas que hacemos a los clientes las cumplimos a través de personas
David Jiménez, CEO global de Softtake
El directivo considera que uno de los diferenciadores de Softtek frente a otras empresas tecnológicas es su capacidad para desarrollar carreras de largo plazo. Mientras buena parte de la industria enfrenta una elevada rotación de talento, entre los principales líderes de la empresa predominan trayectorias de entre 15 y 30 años dentro de la organización.
Esa visión también explica su propia trayectoria dentro de Softtek. Ingresó a la empresa hace 15 años en el área de finanzas, posteriormente ocupó posiciones comerciales y más tarde encabezó una de las divisiones de negocio. “Hemos cumplido nuestra promesa de ofrecer un terreno fértil para crecer, transformarse y seguir escribiendo historia”, afirma.