Desde 2016, HEINEKEN México trabaja en colaboración con el Fondo Ambiental Metropolitano de Monterrey (FAMM) en la restauración de esta cuenca, que aporta cerca de 50% del agua que consumen más de 6 millones de habitantes de la región. Su red hídrica conecta el arroyo La Chueca con las presas La Boca y El Cuchillo, mientras que sus bosques desempeñan un papel fundamental en la regulación de escurrimientos, la infiltración del agua y la conservación de los suelos.
Aunque la empresa superó su objetivo de reabastecimiento, la presión sobre los recursos hídricos de Nuevo León mantiene vigente el desafío de conservar estos ecosistemas y garantizar su capacidad para sostener el suministro de agua a largo plazo.
Claudia de la Vega, vicepresidenta de Asuntos Corporativos de HEINEKEN México, destacó que la meta forma parte de la estrategia de sustentabilidad de la compañía, que establece tres líneas de trabajo para la gestión hídrica: reducir el consumo en sus operaciones, reutilizar el recurso y reabastecer las cuencas donde se encuentran sus plantas.
Al cierre de 2025, la empresa registraba un balance hídrico de 86% a nivel nacional, impulsado por la cuenca del Río Colorado, asociada a la cervecería de Tecate, que registraba 106% de cumplimiento de su meta; Lerma-Chapala, que comparten las plantas de Guadalajara y Toluca, alcanzaba 87%, mientras que el Río Conchos reportaba 9%. El resultado de San Juan, de 107%.
“Alcanzar la meta del balance hídrico en esta localidad refleja el arraigo y el respeto que la organización mantiene hacia la comunidad regiomontana y hacia el entorno natural del norte del país”, señaló De la Vega.
HEINEKEN México cuenta con siete cervecerías y de ellas, seis se encuentran en zonas de estrés hídrico, según la empresa. Por el momento, la compañía trabaja en cuatro cuencas prioritarias: Río San Juan, Río Colorado, Lerma-Chapala y Río Conchos, esta última vinculada a la planta de Meoqui, Chihuahua.
Además, la directiva señaló que la compañía prepara nuevas acciones de conservación para una planta recientemente identificada en una zona de estrés hídrico. El proyecto se encuentra en fase de planeación, que incluye la selección de sitios, estudios técnicos, identificación de especies nativas disponibles y acuerdos con propietarios antes de iniciar las intervenciones.
De manera paralela, la cervecera busca reducir la presión sobre las fuentes de abastecimiento mediante un uso más eficiente del agua en sus operaciones. Actualmente, reporta un consumo promedio de 2.26 litros de agua por litro de cerveza producida, cifra que disminuye a 2.23 litros en las plantas ubicadas en zonas de estrés hídrico. Destaca el caso de Meoqui, Chihuahua, donde el consumo se ha reducido a menos de 1.7 litros por litro de cerveza, gracias a mejoras en el tratamiento de aguas residuales y su reutilización en procesos auxiliares.