Gwyneth Paltrow confiesa haber sufrido depresión postparto
La depresión postparto es un tema delicado, como lo puede asegurar Tom Cruise, pero Gwyneth Paltrow no se contuvo y habló del tema en GOOP, su boletín de noticias en Internet.
Al contrario de la “euforia” que sintió con su primer hijo, Paltrow dijo que cuando dio a luz a su hijo Moses en 2006, ella vivió “uno de los capítulos más oscuros y dolorosos de mi vida”.
Es una experiencia que la estrella de Eclipse Bryce Dallas Howard también conoce: la actriz fue diagnosticada con depresión postparto severa después de que dio a luz a su primer hijo a la edad de 25.
“Antes de que naciera Theo, había tenido buen ánimo con respecto a mi aumento de peso de 36 kilos”, dijo la actriz en el boletín de noticias de Paltrow. Pero después del nacimiento, dijo: “Estaba mortificada. Sentí que fresaba al amamantar. Mi casa era un desastre. Creía que era una terrible dueña de perro. Estaba segura que era una pésima actriz; le tenía pavor a una película que debía grabar pocas semanas después del nacimiento porque escasamente me podía concentrar lo suficiente para leer el guión”.
Y lo peor de todo, agrega Howard, “es que yo definitivamente era una pésima madre, no una mala madre, sino una pésima madre. Porque la verdad es que, cada vez que veía a mi hijo, quería desaparecer”.
Dallas Howard recibió tratamiento y lentamente superó la depresión, y aprendió lecciones. “¿Desearía nunca haber tenido depresión postparto? Absolutamente”, dijo Howard. “Pero negar esa experiencia es como negar lo que soy. Todavía me duele la pérdida de lo que pudo haber sido, pero también me siento muy agradecida con los que estuvieron a mi lado, porque la lección es que nunca debemos sentir temor de pedir ayuda”.
Paltrow le pidió a la psicóloga Karen Binder-Bynes que le diera consejos de remedios para aquellas que pueden estar sufriendo de depresión postparto.
“Los más importantes pasos que una mujer puede dar”, dijo la doctora Binder-Bynes, “además de la ayuda profesional… es no estar aislada; tratar de hallar una red de ayuda; pedir ayuda a la pareja o a los amigos y la familia cuando te sientes abrumada”.