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Cómo permitió la ciencia ficción que las mujeres tomaran el mando

En algunas historias de ciencia ficción, los personajes femeninos son fuertes y tienen las mismas oportunidades que los hombres
jue 21 julio 2011 09:09 AM
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"Mujeres y hombres de la flota. Este es su presidente. Hemos llegado a una encrucijada en nuestro largo y doloroso viaje", dice Laura Roslin a los sobrevivientes de la casi destruida humanidad mientras surge un motín.

Que se dirija primero a las mujeres y que una mujer tenga la autoridad sobre la última población humana no es considerado extraño en el universo del exitoso programa de televisión Battlestar Galactica.

El programa se transmitió de 2004 a 2009 en SyFy (entonces llamada Sci-Fi Channel) y fue una "reinvención" de la serie del mismo nombre que se transmitió de 1978 a 1979.

Con la  Comic-Con de esta semana, en San Diego, que atrae a miles de aficionados de la ciencia ficción para conocer lo último y lo más grandioso del género , vale la pena ver cómo Battlestar representa una nueva era en la ciencia ficción, dónde las mujeres tienen la misma posibilidad que los hombres de delegar, controlar, pelear, innovar, y en general, influir en los eventos del universo.

Esos personajes inspiran también a las mujeres de nuestro universo. Basta con preguntar a los fans que asisten a la Comic-Con y a otros eventos similares. El tema de las mujeres fuertes y femeninas a la vez aparece en diversos paneles en la Comic-Con 2011, como Her Universe: What Women Want in Their Female Sci-Fi Heroes y No Damsels in Distress Here el jueves, y Girls Gone Genre el viernes.

"Battlestar dio la vuelta al permitir que tantas mujeres estuvieran al mando en la misma historia, y creo que eso es lo que la hizo completamente única", dice Marie McDonnell, quien interpretó a la presidenta Roslin en el programa y actualmente aparece en The Closer de TNT.

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"Había tantas mujeres poderosas en Battlestar. Cada mujer se sentía —por lo menos de alguna manera— en igualdad", dice.

Nuevas fronteras

La ciencia ficción siempre ha sido un espacio dónde los personajes pueden hacer cosas que violan los costumbres sociales. El primer beso multirracial en televisión se dio en Star Trek (Viaje a las Estrellas) entre el capitán Kirk y la teniente Uhura. Y su influencia se extendió más allá de la sala.

Nichelle Nichols, quien interpretó a Uhura, tenía relativamente pocas líneas y había pensado en renunciar a Viaje a las Estrellas. Pero el reverendo Martin Luther King Jr. la convenció para que se quedara, ya que de esa manera podría promover la equidad racial a través de su papel como una mujer afroamericana en la serie.

Y el personaje de Nichols sí influenció. "Whoopi Goldberg ha dicho que ver a una mujer afroamericana sentada en un puesto de mando de una nave espacial, y no trabajando como sirviente, le hizo creer, cuando era chica, que ella podría ser actriz con un papel real", escribe Dwayne Day en su ensayo Star Trek as a Cultura Phenomenom (Viaje a las Estrellas como un Fenómeno Cultural).

Otros proyectos del género que presentaron personajes femeninos fuertes fueron  Buffy la Cazavampiros , Farscape, Firefly y Viaje a las Estrellas: La Siguiente Generación.

"La ciencia ficción nos da la oportunidad de imaginar un mundo sin fronteras raciales", dice la actriz Anne Lockhart, quien protagonizó el programa Battlestar Galactica original de 1978. "Puedes imaginar lo mejor de la humanidad".

Detrás de las escenas

En la serie original de Battlestar Galactica, los humanos tenían que luchar contra unos robots metálicos llamados Cylons, creados por una raza de reptiles mucho tiempo atrás.

Pero en la nueva versión cambiaron algunas cosas. Las primeras palabras que aparecen en pantalla en la primera temporada de la serie lo explican todo: "Los Cylons fueron creados por el hombre. Se rebelaron. Evolucionaron. Parecían y se sentían humanos. Algunos están programados para pensar que son humanos. Existen muchas copias. Y tienen un plan".

Tricia Helfer, de 37 años, interpretó muchas copias del prototipo de los Cylons llamado Número Seis. Estas particulares máquinas creadas por el hombre tenían la apariencia de mujeres hermosas y seductoras.

Helfer comenzó su carrera como modelo pero después de un tiempo, posar no le causaba satisfacción, especialmente cuando se acercaba al final de sus veinte años.

Su papel en Battlestar Galactica también utilizó su buena apariencia, pero Número Seis y sus clones eran centrales en la trama básica. Cuando vemos por primera vez a su personaje, éste seduce al doctor Gaius Baltar, para que, a través de él, ella pueda tener acceso a la red militar de los humanos. Su manipulación facilita la desaparición de la mayor parte de la humanidad.

"Se convirtió en un papel muy redondo", dice Helfer.

Una copia de su Cylon, llamada Natalie, adquiere un arma nuclear para hacer explotar la nave principal. También hay una versión de Número Seis al que solamente el científico con acento británico Baltar puede ver, ella aparece para manipularlo a lo largo de la serie.

Otro cambio notable del programa original es que el personaje del piloto Starbuck, un hombre, es una mujer en la serie más reciente. Los fans recuerdan a Starbuck, interpretada por Katee Sackhoff, por su determinación, rectitud y disposición para brincarse los escalones de autoridad y hacer lo que pensara que era lo correcto. (Lo que no siempre resultaba a su favor).

Incluso en la serie original, destacaban algunas mujeres.

Lockhart, de 57 años, interpretaba a la teniente Sheba, a la que ella describe como "una absolutamente directa guerrera piloto que estaba completamente en igualdad con los hombres". Sheba, una líder militar, participaba de manera rutinaria en los combates; hacía estallar a los Cylons con rayos láser.

Y en el nivel de los escritores también existía una sensación de equidad y empoderamiento, dice Jane Espenson, quien escribió la nueva versión de Battlestar Galactica y asistirá a la Comic-Con para hablar de su trabajo en Torchwood.

De hecho, Espenson siente que tuvo más libertad en Galactica que en cualquier otro proyecto en el que haya trabajado, con espacio para hacer cambios de trama y para la improvisación. Ron Moore, productor ejecutivo, hizo hincapié en los personajes femeninos fuertes desde el principio, dijo la esctritora. Más allá del excelente reparto y papel de estas mujeres, su mundo era uno que no tenía una historia de discriminación de género.

"Estas mujeres habían crecido en un mundo donde sus expectativas eran iguales a las de los hombres", dice. "Es eso, esa es la gran innovación. Eso es algo mágico y sorprendente y enorme".

Ser o no ser en la ciencia ficción

Pero la situación fue distinta para Erin Gray, quien interpretó a la coronel Wilma Deering en las seri Buck Rogers en el Siglo 25, que se transmitió de 1979 a 1981.

De hecho, ella no se quería unir al reparto en ese momento, pues sentía que la ciencia ficción estaba mal vista en Hollywood. Para la segunda temporada, se sintió desalentada porque su personaje tenía un estatus inferior.

"Sentí que estaba designada a interpretar el papel de la enfermera, de la sobrecargo, en lugar del personaje original quien dirigía la defensa de la Tierra y volaba la nave de combate y era igual, o mejor combatiente que Buck Rogers", dice.

Gray ganó menos dinero que Gil Gerard, el actor que interpretaba a Buck, y tenía un tráiler al que describe como "una lata oxidada en el estacionamiento trasero". Tenía poco de haberse convertido en madre, pero los productores no le permitieron ajustar sus horarios para pasar más tiempo con su bebé. No fue hasta los 80 que las actrices pelearon por este tipo de necesidades (ahora, Gray dirige una compañía llamada Heroes for Hire, que representa a celebridades como Helfer y McDonnell en las convenciones).

"Los actores siempre ven a la ciencia ficción como un género serie B y 'veneno' para sus carreras", dice Kavita Philip, profesora de estudios sobre la mujer en la Universidad de California, Irvine.

En contraste, McDonnell, quien participará en una serie derivada de Closer llamada Major Crimes, no tiene reservas sobre interpretar el papel de Laura Roslin, quien en un instante pasa de ser la número 43 en la línea de sucesión presidencial a ser la presidenta de todos los humanos sobrevivientes. Los estereotipos suceden cada vez menos, los actores y las actrices no están limitados a un género en particular, como antes.

Hefler dice que ella y otros miembros del elenco se sintieron preocupados de quedar encasillados en la ciencia ficción en el futuro, pero era nueva en la actuación y le encantó el guión desde el principio, así que se animó.

Y tanto McDonnell como Hefler sólo tienen cosas positivas que decir acerca de trabajar en la serie. Hefler encontró que los escritores y productores estaban abiertos a platicar sobre los personajes. Ella recuerda un momento para tomar una gran decisión: el proceso de resurrección del Cylon originalmente iba a ser un surgimiento pacífico desde una sustancia viscosa, pero Hefler tenía otra visión.

"No lo veía así, lo veía como un nacimiento, el cual es complicado y doloroso", dice. Y eso es lo que vimos en la serie.

Convenciones de lo no convencional

Las convenciones como la Comic-Con y la Dragon*Con permiten que los fanáticos tengan acceso directo a sus héroes y heroínas de ciencia ficción. Es en estos eventos donde las mujeres de ciencia ficción aprecian cómo, de alguna manera, han sido modelos a seguir.

Incluso después de tres décadas, los fans siguen buscando a Lockhart y Gray en las convenciones, para contarles cómo inspiraron sus elecciones de carrera, por ejemplo, para ser pilotos.

"No me di cuenta del impacto que mi personaje podría tener en estas jovencitas que veían el programa", dice Gray.

Una mujer le dijo a Lockhart que cuando era niña la molestaban, y cuando ella jugaba con sus vecinos siempre pretendía ser Sheba, "porque Sheba es valiente y fuerte y no se deja de nadie".

Gray asiste a convenciones casi todos los fines de semana, incluyendo la Comic-Con. Helfer adora pasar tiempo frente a frente con los fans en las convenciones. McDonnell también adora estos eventos; de hecho, asistirá en septiembre a la Dragon*Con, en Atlanta.

"Creo que con los nuevos medios, la ciencia ficción se ha convertido en una idea más integral en todas partes, en todas nuestras ideas", dice. "Ya no es algo que —sin intención de burla— es ajeno ni al artista ni al espectador. Se vuelve una perspectiva más amplia de pensamiento que un género extraño de entretenimiento", dice McDonnell.

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