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Una película examina a los tabloides ingleses de la década de los 70

Un nuevo documental de estreno limitado en EU explora un escándalo sexual en la década de los 70 y la actuación de los tabloides británicos
lun 01 agosto 2011 03:47 PM
Escándalo - Murdoch - News of the Word
Escándalo - Murdoch - News of the Word Escándalo - Murdoch - News of the Word

Pagos en efectivo por información. Sacar a la luz los secretos de las celebridades. Bordeando las cuestiones éticas buscando una primicia.

Bienvenido al mundo de los tabloides británicos en 1977.

Décadas antes de los actuales escándalos de intervención telefónica , los tabloides operaban al margen de la integridad periodística, se juzga en un nuevo documental del director ganador de un Oscar, Errol Morris.

En Tabloid, Morris explora el caso de el “Manacled Mormon” (el mormón maniatado), un escándalo sexual que cautivó a los tabloides británicos durante meses a finales de los 70. En el centro del escándalo estaba Joyce McKinney, una hermosa joven estadounidense que supuestamente viajó a Londres, secuestró a su ex novio (un misionero mormón) y lo convirtió en su esclavo sexual.

Una historia de la prensa sensacionalista, si es que alguna vez hubo una. De una manera a menudo divertida, Morris revela como McKinney se convirtió supuestamente tanto en la víctima como en la cómplice de dos tabloides británicos que competían para aprovechar el escándalo.

Lo que hace que la película sea tan oportuna es su enfoque en una parte de la industria periodística que incluso parece estar más interesada en generar sensacionalismo que en buscar la verdad.

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CNN habló cono Morris (director de The Thin Blue Line, The Fog of War y Standard Operating Procedure) sobre Tabloid y la debacle de espionaje telefónico que se desarrolló en el Reino Unido.

CNN: ¿Cómo encontraste la historia de Joyce McKinney?

Errol Morris: En el Boston Globe encontré una historia de la agencia de noticias sobre la clonación de Booger, el perro pitbull de Bernann McKinney. Me puse a leer el artículo y en el fondo de la página se mencionó la posibilidad de que Bernnan McKinney podría ser Joyce McKinney, quien se vio involucrada, en la que se describió, como una historia de “esclavitud sexual” hace 30 años —el “Manacled Mormon” (el mormón maniatado) —un misionero mormón que fue raptado por su ex novia quien supuestamente lo violó. En una de las verdaderamente tremendas palabras en mi película, Joyce dice que una mujer no puede violar a un hombre. “Sería como poner un bombón en un parquímetro”.

CNN: Esta historia está llena de misterio. McKinney alega que su supuesta víctima, Kirk Anderson, se fue con ella voluntariamente a un nido de amor en la campiña inglesa.

Morris: No sé todo lo que sucedió. No sé si Kirk Anderson fue contra su voluntad —si fue encadenado o cloroformado o secuestrado a punta de pistola. Realmente no sé nada de eso. (…) No creo que ella violó a Kirk. Pero tienen que ver la película y decidir por sí mismos sobre lo que piensen que es la verdad.

CNN: Los tabloides británicos enloquecieron con esta historia.

Morris: Todos los periódicos lo cubrieron. Pero la acción principal estuvo entre estos dos periódicos (el Mirror y el Express)…

Lo que hace fascinante a esta historia es que cuando el Mirror y el Express tomaron esta historia, lo hicieron con posiciones encontradas. Así que un periódico llamó prostituta a Joyce McKinney y el otro periódico la llamó una santa. Las dos cosas no pueden ser verdad. Las dos podrían ser falsas, pero no pueden ser verdad las dos. Y esta lucha sobre la narrativa, lucha sobre la historia —la gente gastaba su dinero en ella, intentando comprar este informe y eso, esta entrevista y eso— sí, se fue de las manos. (…) La verdad más o menos dejó de importar.

CNN: Joyce afirma que los tabloides arruinaron su reputación, pero en la película se sugiere que a ella le gustó la atención, y ella ganó dinero al vender su historia al Express.

Morris: Sé que Joyce —incluso si fue víctima de los tabloides, y esa ciertamente es parte de la historia—no es completamente una víctima. Ella no participó involuntariamente en todo esto. Es más complejo. Está más complicado.

CNN: Y eso lo hace diferente de muchas maneras del actual escándalo de espionaje telefónico.

Morris: Muchas de las historias actuales relacionadas con News of the World parecen involucrar a personas que realmente son víctimas. Así de simple. Hablas de los padres de una chica que fue secuestrada — que no saben si está viva o muerta. Y los tabloides alteran evidencia, intervienen teléfonos. Eso, para mí, si es una diferencia en clase o una diferencia en grado, que sólo parece terrible.

CNN: ¿No ves lo que sucedió con News of the World como un tipo de acusación para los tabloides en general?

Morris: No soy un experto en esto, pero me parece que este es un escándalo que puede involucrar a un tabloide —claramente News of the World era un tabloide—pero el escándalo no es sobre el periodismo sensacionalista, es sobre el mal periodismo, el periodismo criminal.

El problema no es que se trate de una historia de tabloides o de una serie de historias de tabloides. El problema es que supuestamente estos editores y periodistas violaron la ley. Cometieron delitos. Actuaron mal. No solo actuaron de manera poco ética, sino que también hicieron cosas que se pueden considerar crímenes. Digo “supuestamente” porque no ha sido demostrado. Pero las historias por sí mismas son preocupantes e inquietantes.

CNN: ¿Así que News of the World, en efecto, le dio mala fama al periodismo sensacionalista?

Morris: ¡Cómo se atreven! ¡Cómo se atrevieron darle mala fama a los tabloides!

CNN: ¿Pero hay una diferencia entre lo que hicieron los tabloides con Joyce McKinney y el actual escándalo de espionaje telefónico?

Morris: Fácilmente puedes ver que las cosas perdieron el control. (…) Yo diría que el escándalo de (News of the World) no es sobre periodismo de tabloides. Es sobre periodismo amarillista. (…) Creo que eso ha estado con nosotros desde el principio. Desde que las personas comenzaron a hablar y escribir, la gente ha mentido de una u otra manera. Esto puede ser excesivo ahora en una forma diferente, porque ahora tenemos la tecnología. Tenemos el internet, los teléfonos móviles y así sucesivamente. El número de maneras en que podemos ser engañados y en que nos podemos engañar está en constante expansión. Ahí está la diferencia.

CNN: ¿Qué nos dicen los escándalos de Joyce McKinney y News of the World sobre el periodismo?

Morris: El periodismo realmente tiene dos partes. (…) Puedes verlos como opuestas. Por un lado, necesitas tener un público, tienes que lograr que la gente lea lo que escribes o que vea el programa que tienes. Pero una parte del periodismo te dice la verdad, intenta captar algo del mundo real (…) de manera clara, precisa y con veracidad. (…) Tal vez no siempre lleguemos a la verdad absoluta, pero hacemos el esfuerzo.

Cuando simplemente se trata de “¿Cuántos periódicos podemos vender?” “¿Cuántas personas puedo lograr que vean mi programa?” y “Realmente nada más importa”, aquí es cuando creo que surgen los problemas. (…) Una vez que se inclina hacia el puro entretenimiento y la audiencia, el periodismo pierde. El público pierde.

Tabloid se estrenó la semana pasada de forma limitada en Estados Unidos.

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