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Nuestras Historias

La nueva Cineteca quiere mostrar un espíritu fílmico de vanguardia

Rojkind Arquitectos está a cargo del proyecto para actualizar uno de los principales recintos públicos del séptimo arte en México
sáb 05 mayo 2012 06:09 AM

La renovación de la Cineteca Nacional va más allá del reto de lograr un recinto moderno y funcional para el séptimo arte: los desarrolladores deberán mostrar la estética y plasticidad del cine a través del lenguaje de la arquitectura.

Michel Rojkind, quien dirije el despacho a cargo de esta remodelación, se considera un arquitecto versátil: “Hoy estoy en algo cultural y mañana, en una escuela pública”, dijo.  

Así que cuando Consuelo Sáizar, presidenta del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), le propuso hacer la Cineteca, aceptó el reto y el primero fue el diseño de un estacionamiento más funcional.

“Por mí, yo ni lo hubiera considerado, en serio, me duele porque 75% de los visitantes llegan en transporte público, pero para compensar se propuso un parque donde se sitúa el estacionamiento actual, y que corresponde a 42.47% del terreno”, dice Rojkind.

El arquitecto se entusiasma porque “va a ser la primera Cineteca en el mundo con un parque público”, por el que transitarán 800,000 personas al año, según Astorga.

Voyeurismo arquitectónico

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Lo que más impacta visualmente es la fachada, especialmente la novedosa estructura que albergará cuatro salas nuevas, fungirá como techo y unirá el módulo propuesto con el inmueble actual.

A espaldas de esta estructura se ubicará un espacio para proyectar funciones gratuitas al aire libre –con capacidad para 800 personas–, también rodeado de áreas verdes.

Rojkind planeó la estructura del módulo con un diseño perforado “como papel picado”, para dejar entrar luz con un efecto dramático “y comenzar el recorrido con la sensación de imágenes en movimiento”.

Las cuatro salas nuevas contarán con cabinas de proyección de última generación, 250 butacas con una inclinación de 35 grados hacia la pantalla, lo cual se traduce en una isóptica privilegiada.

Una de estas salas fue diseñada para albergar tecnología 3D y sistemas de reproducción digital con THX, para unirse a la tendencia tridimensional “porque directores de arte, como Wim Wenders y Werner Herzog, ya están filmando en este formato”, dice Astorga.

Rojkind explica que lo más costoso será lo cinematográfico, representa 40% de todo el presupuesto aprobado por la Secretaría de Hacienda, de 378.94 millones de pesos, “porque todo el diseño se planteó a partir de esa prioridad”.

Para la restructuración de las salas y la renovación de las existentes se contrató a un consultor especializado en cine, Tom Neville, “de los más importantes a nivel mundial”, lo que se traduce en que la vieja Cineteca será el pináculo de las salas de vanguardia en México, dice Rojkind.

El tesoro

En cuanto a las bóvedas, donde se encuentra el acervo fílmico de la institución, se construirán dos más de las cinco ya existentes, que incluye espacios para la restauración de las cintas.

Tendrán un sistema de purificación de aire y una temperatura de 13 grados centígrados para la conservación de los rollos de películas, incluso de los años 70 y 80, “que no están en las condiciones óptimas de preservación actualmente”, comenta Astorga.

Se sumará un laboratorio de restauración digital con nueva tecnología y una estantería móvil para resguardar 50,000 rollos con más de 15,000 filmes clásicos y su iconografía, que están ‘de prestado’ en la Filmoteca de la UNAM.

Las bodegas de acervos fílmicos deben mantener una temperatura ideal de 5 grados centígrados y humedad de 30%, pero en México tienen 14 grados y 40% de humedad, “porque las condiciones climáticas están en contra”, señala Francisco Gaytán, subdirector del Acervo de la Filmoteca de la UNAM.

Si Rojkind Arquitectos quiere hacer justicia al onirismo, la belleza y la plasticidad de Bergman, Kurosawa o el ‘Indio’ Fernández, su misión será transformar la Cineteca del siglo XXI en una oda arquitectónica, quizá fellinesca, en su intento de transitar de lo grotesco a lo poético.

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