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Ahorro brillante

Cerca de 70% del costo de mantener un edificio corporativo se paga después de construirlo.
mar 20 septiembre 2011 02:54 PM

Para el año 2050, México deberá haber reducido sus emisiones en 50%, según el Plan Especial de Cambio Climático, desafiando el hecho de que el consumo energético se duplicará. Esto significa que México tendrá que ser cuatro veces más eficiente en su consumo energético si quiere llegar a la meta en 40 años.

- En este reto algunos ven una oportunidad, como Chris Curtis, VP en Norteamérica de Schneider Electric, una empresa dedicada la administración eficiente de energía. “Lo primero es hacer visible la energía,” dice. No sólo se trata de cambiar los hábitos de las personas, sino concientizar a las empresas  sobre el gasto de energía. “Si le preguntas a un CEO cuánto gasta en sistemas responde sin problema, pero si se trata de su cuenta energética 90% no lo sabe”, apunta el directivo de la firma que en México vende cerca de 500 millones de dólares al año con un crecimiento de 4%.

- Una gran oportunidad para el ahorro de energía en México está en los inmuebles comerciales, como los centros comerciales y las oficinas. “El sector industrial está mejorando en eficiencia porque su uso eléctrico no está subsidiado y pagan cara la electricidad”, afirma Odón de Buen, ex director de la Comisión Nacional para el Ahorro de Energía, pero señala que el problema es que las constructoras quieren abaratar el costo de los edificios de servicios haciéndolos menos eficientes en consumo eléctrico.

- Cerca de 70% del costo de un edificio de oficinas se paga una vez que está construido, según Curtis, y De Buen dice que el aire acondicionado es uno de los grandes culpables del desperdicio energético. En un caso de calor extremo, como en Mexicali (Baja California), 60% del consumo eléctrico es por el clima artificial, estima.

- Cuando se hacen visibles los gastos en energía vienen las sorpresas. “La gente confía en que las constructoras hacen los edificios de la manera más eficiente posible, pero no es así, pues ellas no son las que pagan las cuentas”, concluye Curtis.

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