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¿Existe la depresión postvacacional?

Volver del receso y a los dos días tener el mismo estrés, es un síndrome cada vez más común.

Hay un término del cual se abusa cada vez más, una palabra que pasó de la -terminología médica a la jerga cotidiana y de la que hacemos uso con una manga -muy ancha: depresión. Hoy pareciera que absolutamente todo tiene potencial de -ser deprimente. Así, muchas revistas publican artículos sobre la depresión -prematrimonial, depresión postmatrimonial, depresión de los 15 años, de los -16, de los 17, de los 40, depresión por el nido vacío, depresión postfinal de -telenovela (en las adolescentes), y ahora, el que más sorprende de todos, -depresión postvacacional.

- El síndrome depresión postvacacional ha sido acuñado recientemente por -algunas revistas europeas, sobre todo por el hecho de que las vacaciones en el -continente europeo pueden extenderse hasta dos meses, situación que en Estados -Unidos y, por consiguiente, en México está más que lejos de la realidad (dos -semanas o quizá tres es lo más que llegaremos a tener en un año nosotros y -nuestros compatriotas).

- Sin embargo, “la depresión postvacacional no existe, ni en Europa ni en -México ni en ningún lado. Depresión es un término médico que involucra un -conjunto de síntomas muy claros, que tiene una duración determinada y -criterios de exclusión que solamente un profesional de la salud mental puede -evaluar y descartar”, opina la doctora Victoria Valenzuela, médico -psiquiatra.

- Pero, ¿no es cierto que nos deprimimos cuando tenemos que regresar a -nuestras jornadas de mucho más que ocho horas después de haber pasado un par -de semanas esquiando en Colorado, sin más preocupaciones que extender la mano -para que nos obsequien un brandy? “No, no es cierto. En algunas personas -pueden aparecer síntomas como irritabilidad, falta de concentración, -cansancio, dolores de cabeza o náuseas, pero esos síntomas por lo general no -pertenecen a un cuadro depresivo, en el sentido estricto de trastorno mental, -sino a una simple reacción que se conoce como estrés agudo”, comenta la -doctora Valenzuela.

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- Estrés agudo es justo lo que presenta Ricardo Alonso, de 32 años, quien -trabaja en un despacho de asesoría fiscal, y cuyas jornadas de trabajo rayan -las 11 ó 12 horas por día. A pesar de que su sueldo lo justifica, la -compañía para la que trabaja sólo le permite dos semanas de vacaciones al -año, que es el promedio habitual que se tolera en la mayoría de las -compañías en México. Después de dos años de trabajo ininterrumpido, Ricardo -decidió tomarse dos semanas de vacaciones en París. “Pero mi jornada de -trabajo unas semanas previas a las vacaciones se incrementó por la cantidad de -asuntos que tenía que dejar listos. Tres días antes del viaje apenas dormí un -par de horas, y cuando regresé había tanto trabajo acumulado que una semana -después me sentía todavía más cansado que cuando me fui”.

- ¿Nos faltan vacaciones?
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Lo que sí puede ser ‘deprimente’ son los datos de cómo son las -vacaciones en otros países.

- Los trabajadores japoneses, por ejemplo tienen derecho a 17 y media semanas -de vacaciones pagadas, aunque suelen no tomarlas. De hecho, en algunas -compañías, los gerentes utilizan algunas artimañas como el soborno (con -dinero, generalmente) para que los empleados sí se retiren a descansar.

- En India los trabajadores tienen derecho a un mes de vacaciones pagadas pero -lo mismo, si quieren, pueden intercambiarlas por un bono extra. En Francia e -Italia los empleados suelen tomarse un mes entero en el verano, normalmente en -el mes de agosto.

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- Las leyes alemanas garantizan de seis a siete semanas en el verano y algunos -días más según se necesiten. Por lo menos la mitad de los negocios en Suecia -cierran durante todo julio.

- Pero los mexicanos, para bien o para mal, copiaron el modelo estadounidense, -donde dos o tres semanas de vacaciones son lo máximo que se permiten al año. -¿Necesitaríamos entonces más días de receso? “No existe un parámetro para -determinar cuánto descanso necesita una persona. Esto depende de dos variables: -la satisfacción en el área de trabajo y los requerimientos personales en -términos de salud mental. Es evidente que mientras más satisfecho esté un -individuo en su trabajo, menor cantidad de descanso necesitará”, opina el -doctor Eliud Escobedo, especialista en psicología organizacional y del trabajo -de la UNAM.

- El otro problema es que en Estados Unidos, a diferencia de México, la gente -tiene un horario de trabajo establecido, que se respeta.

- Normalmente a los empleados no se les requieren horas extras y si eso sucede -se concluye que la fuerza de trabajo está mal distribuida y, en buena parte de -los casos, se hace algo al respecto. “Además, el trabajo de los empleados -estadounidenses es por lo regular muy especializado. La gente no tiene que ser multi-tasking, -como en México. Aquí a un trabajador se le puede pedir todo tipo de -actividades, lo cual resulta en un desgaste tremendo. Si en Estados Unidos dos o -tres semanas son suficientes para los trabajadores es porque la fuerza de -trabajo está bien distribuida y los horarios se respetan”, señala Escobedo.

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- La cultura del descanso
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El burnout es un síndrome psicológico que se presenta como -respuesta a las situaciones estresantes del trabajo. Es la famosa respuesta de -‘estoy quemado’ cuando el cuerpo y la mente ya no pueden hacer frente a -ninguna exigencia extra. Las tres dimensiones de este síndrome son cansancio -extremo, indiferencia ante el trabajo y un sentimiento de poca efectividad. Uno -pensaría que, ante tal conjunto de síntomas, lo mejor es tomarse unas -vacaciones y listo. Pero la solución no es tan sencilla.

- Un grupo de investigadores de la Universidad de Israel en Tel Aviv -recientemente llevó a cabo un estudio con 76 trabajadores a quienes se les -midió sus niveles de estrés antes, durante y después de un periodo vacacional -de dos semanas. Como se esperaba, el estrés disminuyó de manera considerable -durante las vacaciones, según se reportó en la publicación especializada Journal -of Applied Psychology. Sin embargo, los efectos benéficos de las vacaciones -comenzaron a disiparse sólo tres días después de que los trabajadores -regresaron a su empleo. Y después de tres semanas, el grupo de personas que se -sometieron al estudio se sentían tan estresados como antes.

- La sugerencia que se deriva a partir este descubrimiento no es que las -empresas les concedan a sus empleados vacaciones cada tres semanas. Más bien, -se sugiere que los empleados, en vez de tomar sus vacaciones en un solo momento, -opten por organizar las salidas en periodos cortos, posiblemente cada tres -semanas, cuando mucho.

- Lamentablemente, no existe en México (ni en Estados Unidos) una buena -cultura (o uso) del descanso de fin de semana, que podría ser una buena -alternativa para ‘desenchufarse’ de las cargas laborales.

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- Las personas suelen preferir el ‘descanso familiar’, que por lo regular -se traduce en estar sentados frente a la televisión todo el fin de semana.

- La cultura europea es un poco más sensata en este aspecto: los miembros de -esta comunidad tienden a salir más, aunque sus largos inviernos les acarrean -otros problemas. “Si uno trabaja 11 meses y medio seguidos, toma pocos -descansos y quiere resolver todo su cansancio en dos semanas, está literalmente -frito, burnout.

- “Además, con un cansancio semejante, la proactividad, es decir, la -capacidad para anticipar tareas y tener por lo tanto mayor organización -diminuye”, añade el doctor Eliud Escobedo.

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