Los retos que vienen para la CFE

La empresa tiene a su cargo armar un nuevo plan energético además de la integración de Luz y Fuerza.

El ‘apagón’ de Luz y Fuerza

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director cfe  (Foto: Carlos Aranda/Mondaphoto)

La noche del 10 de octubre de 2009, agentes de la Policía Federal, de la Procuraduría General de la República y soldados de la Secretaría de la Defensa Nacional se hicieron cargo de las instalaciones de Luz y Fuerza del Centro (LYFC).

Alfredo Elías Ayub, director general de la Comisión Federal de Electricidad (CFE, cuarto sitio en el ranking 2010 de Las 500 Empresas Más Importantes de México de la revista Expansión), estaba al frente del centro de control instalado en el Museo de Tecnología, ubicado en el bosque de Chapultepec, ex profeso para monitorear la toma de control de las centrales.

"El reto era que a las 12 de la noche con un minuto del 11 de octubre de 2009 la capital del país tuviera luz y siguiera operando normalmente el suministro sin un solo trabajador de LYFC", comparte Elías Ayub.

Tres meses antes, Elías Ayub se reunió con el presidente Felipe Calderón, quien le expuso las intenciones de extinguir LYFC y le pidió se organizaran para la eventual toma de la operación de la CFE.

Durante 90 días, 3,000 trabajadores de la paraestatal se prepararon y organizaron. La fecha exacta no estaba definida.

"La preparación de los 3,000 empleados fue planteada con otra visión, se les capacitó, pero no se les dijo que era para eso", explica el director de la CFE.

Los trabajadores involucrados pensaron que estaban siendo adiestrados para una contingencia como un huracán.

La notificación del Presidente le llegó un par de días antes del 11 de octubre. Elías Ayub y su equipo comenzaron a preparar la toma simultánea de 114 inmuebles de LYFC.

La acción ‘quirúrgica' tuvo éxito. Las cuadrillas de CFE que participaron fueron monitoreadas con GPS desde el centro de control comandado por Elías Ayub.

En todo momento supieron del avance: "Íbamos viendo cómo se encendían luces verdes por cada estación".

Los nuevos desafíos

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cfe  (Foto: Especial)

Ahora, lograr la integración para los más de 6.2 millones usuarios heredados por LYFC, ocupa gran parte del tiempo de este funcionario. "Nos va a llevar 18 meses, ya pasaron seis", dice.

Los apagones en la zona centro del país también son su foco de atención.

"Es un problema que vamos resolviendo conforme se va presentado, son hechos provocados.

El corte del servicio causa mucho enojo a la gente, pero tenemos la capacidad técnica y operativa para irlos arreglando", dice el ingeniero civil de 60 años de edad.

Tan sólo el 13 de mayo, uno de los días más críticos, los prolongados cortes de energía afectaron 75 colonias.

Incluso la falta de atención llevó a ciudadanos a realizar al menos 14 bloqueos de vialidades importantes. La CFE atiende ahora a 27.8 millones de clientes.

El funcionario declina dar objetivos específicos. Insiste en que el nivel ideal es que no se presenten.

"La instalaciones de LYFC son viejas, tienen una diferencia de 10 años respecto de las de CFE", argumenta Elías Ayub.

También pretende llevar la cultura de transparencia y calidad, de pago correcto, a clientes y empleados.

Las piedritas en el zapato

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SME  (Foto: Notimex)

El Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) no ha quitado el dedo del renglón: quiere a LYFC con vida.

Presentó ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) una controversia por la presunta invasión de poderes del Ejecutivo federal en la extinción de Luz y Fuerza del Centro, la cual fue aceptada.

No obstante, el 5 de julio los ministros del máximo tribunal avalaron la liquidación de la empresa paraestatal, poniendo fin al conflicto laboral.

A la par, trabajadores realizan huelgas de hambre y movilizaciones frente a la Secretaría de Gobernación.

Alfredo Elías Ayub comenta que algunos servicios se están dando en outsourcing a ex trabajadores de LYFC. Por ejemplo, la operación de un nuevo call center, la reparación de tableros y de la flota vehicular.

El directivo se muestra confiado en lograr la integración de LYFC a la CFE, pese a los obstáculos. La intención es "llevar la operación de LYFC a los estándares de la CFE", destaca.

En los últimos cinco años, el patrimonio de la CFE se ha incrementado: en 2005 fue de 360.6 mil millones de pesos (MMDP) y para 2008 llegó a 416.1 MMDP.

Un año después, ante los embates de la crisis financiera, el patrimonio que reportó CFE fue de 380.7 MMDP.

El valor de la empresa ha mejorado, en gran medida, por la reducción en el pasivo por obligaciones laborales al retiro de los trabajadores, tras la reforma realizada en 2007 y que en el primer año ocasionó una baja de 10% en esos compromisos.

Sin embargo, el pasivo laboral pasó de 193,052 millones de pesos en 2008 a 226,182 millones.

Sobresale ante la crisis

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CFE  (Foto: AP)

El año pasado la CFE también resintió los efectos de la crisis: reportó ingresos por 220,034 MDP, 18% menos, debido a un aumento en los subsidios.

El gobierno decidió congelar las tarifas; otorgó a los usuarios un subsidio de 98.3 MMDP.

Para David Shields, analista del sector energético, la CFE ha avanzando en lo macro, en la construcción de grandes plantas generadoras de energía.

Según el experto, esto le da una gran capacidad de excedente a la compañía. Opina que lo que CFE debe empujar es la calidad y el acercamiento con el cliente.

Para ello, la empresa trabaja en las instalaciones de redes inteligentes que permitan a los usuarios ver cuánto consumen y encontrar formas de ahorro, por ejemplo, al saber en qué hora del día resulta más caro utilizarla.

Para Shields, la CFE tiene tres prioridades por atender.

Principalmente, explica, debe garantizar el abasto de energía a largo plazo, el abasto de combustible y la incorporación total de LYFC a las operaciones la compañía, que representó atender 25% más clientes.

"Vamos a pedir a los trabajadores (a través de un portal) que aporten los puntos en los que podemos innovar y ser más eficientes", dice Elías Ayub.

Firme con su estrategia de deuda

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acciones-empresas-financiamiento-pyme  (Foto: Jupiter Images)

Las principales inversiones de la CFE se dan mediante el esquema Pidiregas; tanto a través del mecanismo de Obra Pública Financiada como de Productor Externo de Energía.

En este último caso, las inversiones las hace el sector privado y no están en el presupuesto de inversión de la Comisión ni se integran a sus activos.

En el primer caso, se han realizado diversos proyectos de tendido de líneas eléctricas y subestaciones, y algunos megaproyectos que incluyen las plantas CCE Pacífico y El Cajón, además de varios proyectos de repotenciación y rehabilitación.

El monto aproximado de esta inversión es de 4,000 millones de dólares (MDD).

El director de CFE planea seguir con la estrategia de deuda, y una de las acciones será cambiar toda la moneda extranjera a pesos a largo plazo.

"Lo decidimos por la simple razón de que cobramos en pesos, y todos nuestros ingresos son en pesos", detalla.

La empresa ha establecido desde hace casi una década un programa para el financiamiento de sus proyectos de inversión a través de la figura de Obra Pública Financiada. Han colocado casi 11,000 MDD.

José Luis Villanueva, director de Fitch Ratings, calificadora de riesgo crediticio, ve una calificación favorable de largo plazo y estima que la emisión futura de deuda será bienvenida por los mercados.

"Si la CFE sigue incrementando su nivel de deuda, será un factor que irá teniendo su peso en la calificación y, eventualmente, habría que evaluarlo.

Sin embargo, el escenario en donde el gobierno no respalda a la CFE en su deuda es muy remoto", aclara.

Marcela Dueñas, de Standard & Poor's, explica que la inclusión de la CFE en el proceso presupuestario nacional determina que los planes de endeudamiento y de inversión sean aprobados por el gobierno.

Energía nuclear sobre la mesa

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Planta nuclear de Rancho Seco, California  (Foto: Planta de Rancho Seco, California / Cortesía SXC)

En los próximos meses, el gobierno federal y la CFE decidirán qué camino tomar en la generación de energía de largo plazo. No pasará de este año, asegura Elías Ayub.

A decir suyo, utilizar sólo las renovables (viento y agua) resultaría insuficiente, el carbón cada vez tendrá menos oportunidad, por su impacto al medio ambiente.

"El carbón se ve cada día más difícil. Mientras no se resuelva el secuestro del CO2 no habrá más plantas de carbón. Nos queda el gas y la nuclear, estamos estudiando qué proporción de cada una nos conviene. Vamos a requerir de las dos", explica.

La generación de luz por gas y nuclear son las opciones que tiene sobre la mesa. Puede ser una combinación y el funcionario da las razones:

"Hacer una planta nuclear es más caro, pero el costo de combustible es muy predecible y bajo, y la construcción de una planta de gas representa menos inversión, aunque el combustible es muy volátil y más caro".

Leandro Alves, director de la división de energía del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), ve a México, a corto plazo, como uno de los países líderes de la región en materia de generación de energía nuclear.

Incluso, dice que el organismo financiero internacional está listo para apoyar y financiar a México para la creación de plantas nucleares.

La oportunidad la ve en el hecho de que hay mano de obra calificada para construir y operar plantas nucleares de energía.

Said Valdivieso Suástegui, ex titular del plan de emergencia radiológico externo de la planta nuclear Laguna Verde, asegura que México tiene la capacidad humana y tecnológica en materia de seguridad para operar una central de energía nuclear.