Las pérdidas estuvieron encabezadas por las empresas ligadas al sector tecnológico y de semiconductores. Las acciones de Marvell Technology se desplomaron 16.74%, seguidas por Micron Technology con una caída de 13.25%, Arm Holdings con un retroceso de 12.84%, SanDisk que perdió 11.39% e Intel con una baja de 11.28%. También destacaron los descensos de NVIDIA (-6.20%) y Tesla (-6.56%), reflejando una toma de utilidades generalizada en las compañías que habían liderado el reciente rally bursátil impulsado por la inteligencia artificial.
La aversión al riesgo también alcanzó a los mercados emergentes. En México, el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) de la Bolsa Mexicana de Valores cayó 1.86%, aunque logró mantenerse ligeramente por encima de los 66,000 puntos.
El detonante de la jornada fue la publicación del reporte de nóminas no agrícolas de Estados Unidos, que mostró la creación de 172,000 empleos durante mayo, muy por encima de los 85,000 esperados por los analistas.
La fortaleza del mercado laboral alimentó la percepción de que la economía estadounidense continúa mostrando resistencia pese a las elevadas tasas de interés, lo que podría reducir la urgencia de la Fed para flexibilizar su política monetaria. Como consecuencia, los inversionistas ajustaron sus expectativas y aumentaron las apuestas de que el banco central mantendrá tasas elevadas durante más tiempo o incluso podría considerar un nuevo incremento durante 2026.
Peso cierra en 17.48 unidades por dólar
La reacción también se reflejó en el mercado cambiario. El índice dólar (DXY), que mide el comportamiento de la divisa estadounidense frente a una cesta de monedas internacionales, avanzó 0.66%.
En este contexto, el peso mexicano cerró en 17.48 unidades por dólar, una depreciación de 1.16% respecto a la sesión previa. Durante la jornada, el tipo de cambio osciló entre 17.25 y 17.53 pesos por dólar.
Operadores señalaron que la combinación de un dólar más fuerte y un menor apetito por activos de riesgo redujo temporalmente el atractivo de las divisas de economías emergentes.
El fuerte ajuste del Nasdaq refleja una toma de utilidades en compañías que habían alcanzado valuaciones cada vez más exigentes, mientras que el repunte de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense elevó la presión sobre los activos de crecimiento.
Los mercados iniciarán la próxima semana atentos a nuevos indicadores económicos en Estados Unidos y a cualquier señal de la Reserva Federal sobre el rumbo de las tasas de interés, factores que seguirán determinando el comportamiento de las bolsas, el dólar y las monedas emergentes.