La mayor preocupación de los inversionistas provino del mercado energético. El Brent cerró en 101.04 dólares por barril, un alza de 7.41%, luego de que durante la sesión volvió a cotizar por encima de los 100 dólares, impulsado por el recrudecimiento de las tensiones entre Estados Unidos e Irán y los ataques de los rebeldes hutíes de Yemen contra petroleros sauditas en el mar Rojo.
La región concentra dos de las rutas más importantes para el transporte mundial de crudo, por lo que cualquier interrupción eleva el riesgo de un menor suministro y mayores presiones inflacionarias.
Donald Trump advirtió que responderá con un "gran castigo militar" si continúan los ataques de Irán y de los hutíes, mientras ambos países prometieron intensificar sus operaciones militares, aumentando el temor a una escalada regional.
Al mismo tiempo, la Casa Blanca anunció que a partir de este viernes entrarán en vigor nuevos aranceles de al menos 10% para alrededor de 60 socios comerciales de Estados Unidos, entre ellos México, Canadá y la Unión Europea. Para economías como China, India y Japón, las tarifas podrán alcanzar 12.5%.
La nueva ronda de gravámenes, sustentada en investigaciones relacionadas con trabajo forzoso, llega mientras Washington mantiene negociaciones comerciales con México en el marco de la revisión del T-MEC, incrementando la incertidumbre para el comercio internacional.
Además del frente geopolítico y comercial, Wall Street enfrentó otra fuente de presión: los resultados trimestrales de las grandes empresas tecnológicas.
Tesla se desplomó 14.52% tras reportar utilidades por debajo de lo esperado, mientras Alphabet perdió 6.89%, pese a registrar un sólido crecimiento en su negocio de computación en la nube. Los inversionistas castigaron el incremento en el gasto destinado a inteligencia artificial, ante las dudas sobre cuándo comenzarán a reflejarse mayores beneficios.
En conjunto, las llamadas "Siete Magníficas" perdieron alrededor de 800,000 millones de dólares en valor de mercado durante la jornada.
En opinión de Enrique Covarrubias, economista en jefe de Actinver, los inversionistas enfrentan un entorno en el que coinciden la incertidumbre sobre la rentabilidad de la inteligencia artificial, el deterioro del panorama geopolítico y la expectativa de nuevos datos económicos.
La atención del mercado se trasladará ahora a los indicadores preliminares de actividad manufacturera y de servicios en Estados Unidos, así como a la publicación de la tasa de desempleo en México, cifras que podrían definir el tono de los mercados para el cierre de la semana.