No obstante, al cierre de junio, estos fondos administraban 15,448 millones de pesos, una disminución anual de 2,443 millones, equivalente a 13.66%. Además, en el mismo periodo registraron flujos netos negativos por 3,885 millones de pesos.
La diferencia entre la salida de dinero y la reducción de los activos indica que los rendimientos positivos de las carteras compensaron parcialmente los retiros de los inversionistas. En conjunto, los fondos obtuvieron un rendimiento neto anual ponderado de 8.26%, aunque con resultados muy distintos entre las diferentes estrategias.
BlackRock concentra buena parte del mercado
La industria de fondos con mandato ESG presenta una elevada concentración. Los tres vehículos más grandes reúnen alrededor de 71% de los activos administrados. El fondo BLKGLO3, operado por BlackRock México, era el mayor de la muestra, con 6,478 millones de pesos, pese a que sus activos disminuyeron 22.6% anual y registró retiros estimados por 2,245 millones de pesos.
Otro fondo de BlackRock, BLKGLO4, administraba 2,271 millones de pesos, mientras que NTEESG, de Fondos Banorte, alcanzó 2,200 millones. En conjunto, estos tres fondos concentraban cerca de 10,950 millones de pesos.
NTEESG destacó como uno de los pocos vehículos que logró atraer dinero. El fondo recibió flujos netos positivos por 241.45 millones de pesos y elevó sus activos en 536.55 millones, un crecimiento anual de 32.26%.
El mayor rendimiento correspondió a BLKMESG, también de BlackRock, con una ganancia neta anual de 20.64%. NAF-ESG, de Nafinsa, avanzó 18.51%, mientras que HSBCSGE obtuvo 17.05%.
En contraste, algunos fondos enfrentaron caídas pronunciadas. VLMXESG, de Valmex, perdió 82.91% de sus activos en un año, mientras que AZMTESG, de Azimut México, registró una reducción de 97.42%.
La mitad del dinero está invertida en Estados Unidos
Aunque se trata de fondos registrados y operados en México, la mayor parte de sus inversiones no está concentrada en empresas mexicanas. Estados Unidos representaba 51.4% de los activos de las carteras, seguido por México, con 22.5%; Canadá, con 7.5%; Francia, con 3%; Reino Unido, con 2.9%, y Japón, con 2.8%.
Por sectores, tecnología concentraba 22.6% de las inversiones, seguida por servicios financieros, con 14.5%; consumo defensivo, con 11.6%; industriales, con 10.7%, y consumo cíclico, con 9.7%.
Nvidia era la principal posición accionaria, con 3% de los activos, seguida por Apple, con 2.83%; Alphabet, con 2.66%; Amazon, con 2.64%, y Microsoft, también con 2.64%.
Entre las compañías mexicanas, Grupo México encabezaba las posiciones, con un peso de 2.1%, seguida por Grupo Financiero Banorte, con 1.97%; FEMSA, con 1.9%, y Cemex, con 1.59%.
Una parte de los recursos se invierte indirectamente mediante fondos cotizados en bolsa. El iShares ESG Aware MSCI USA ETF representaba 5.1% de las carteras, mientras que otros ETF especializados en bonos verdes, mercados desarrollados y empresas con perfiles ESG completaban las principales posiciones.
Bajo riesgo ESG, pero exposición limitada a objetivos sociales
Las carteras presentaban un nivel bajo de riesgo ESG en términos agregados. El indicador de riesgo corporativo alcanzó 18.8 puntos y representó 94% de la evaluación total, mientras que el riesgo soberano se ubicó en 15.7 puntos y aportó el 6% restante.
La medición de Morningstar muestra, sin embargo, que la exposición de las empresas a los distintos Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas es desigual.
El mayor porcentaje de ingresos corporativos vinculado con estos objetivos correspondió a energía asequible y no contaminante, con 5.54%; salud y bienestar, con 4.62%; producción y consumo responsables, con 2.48%; ciudades sostenibles, con 2.42%, y acción climática, con 2.31%.
En contraste, apenas 0.61% de los ingresos de las compañías en cartera estaba relacionado con la reducción de las desigualdades, mientras que el objetivo de igualdad de género no registró exposición. Esto no significa necesariamente que los fondos carezcan de políticas de género, sino que Morningstar no identificó ingresos corporativos directamente vinculados con ese objetivo dentro de las inversiones analizadas.
Las carteras también mantenían una exposición de 11.7% a compañías relacionadas con pruebas en animales, además de 7.9% a empresas vinculadas con productos abortivos, anticonceptivos o investigación con células madre, y 1.4% a actividades nucleares.
Un mercado todavía pequeño
Los resultados muestran que la existencia de un mandato formal de sostenibilidad no ha sido suficiente para convertir a estos productos en una categoría relevante dentro de la industria mexicana de fondos.
Su tamaño continúa siendo reducido, el dinero está concentrado en pocos vehículos y buena parte de las carteras replica exposiciones internacionales dominadas por empresas tecnológicas estadounidenses.
Al mismo tiempo, la salida neta de recursos revela que los inversionistas no solo evalúan la etiqueta ESG, sino también factores como el rendimiento, las comisiones, la liquidez y la posibilidad de obtener exposición similar mediante ETF de menor costo.