Además, el índice europeo acumuló un rendimiento de 9.8% en el primer semestre del año, contra el 9.6% del S&P 500, lo cual permite ver que el mercado está más barato en Europa en términos también de rendimiento de precio.
La gestora Aztlan Equity reconoce que si bien los portafolios se concentran en Norteamérica, al menos en una quinta parte, encuentra mejores oportunidades de retorno activo (alpha) mediante sobreponderaciones estratégicas, en los mercados de Europa y Asia.
De hecho, el mercado bursátil de Estados Unidos, en su conjunto, mantiene una ratio precio/beneficios de 27.15, frente al 19.18 de Japón o el 18.5 de Corea del Sur. Lo cual hace parecer a los mercados asiáticos más baratos con relación a Norteamérica.
De hecho, tomando en cuenta el índice de Corea del Sur más representativo, el Nikkei 225, resulta más atractivo al presentar una relación P/E de 24.08, frente a los 28.45 puntos del S&P 500 o los 37.35 puntos del Nasdaq.
A pesar de ello, los inversionistas también tomarán en cuenta que las ponderaciones de Japón y Corea del Sur se pueden clasificar como caras, si se compara con el promedio de los últimos cinco años.
Lo que sí se puede subrayar es que las valuaciones en las acciones estadounidenses están en sus niveles máximos. Además de que están muy por arriba de su promedio de los últimos 10 años.
J.P. Morgan Asset Management observa una brecha similar en las valuaciones regionales, sus datos de julio situaron el múltiplo precio-utilidad esperado de Estados Unidos cerca de 20 veces, frente a aproximadamente 16 veces en Europa sin Reino Unido, alrededor de 11 veces en Asia excluyendo Japón y poco más de 10 veces en los mercados emergentes.
Los portafolios están mirando hacia mercados emergentes
Por otro lado, al cierre de junio, el índice MSCI USA cotizaba a 21.02 veces las utilidades esperadas para los siguientes 12 meses, mientras el MSCI World excluyendo a Estados Unidos, se ubicaba en 15.57 veces. En los mercados emergentes, el múltiplo descendía hasta 11.65 veces. Esto significa que las acciones de mercados desarrollados fuera de Estados Unidos ofrecían un descuento cercano a 26% frente a las estadounidenses, mientras que las emergentes resultaban alrededor de 45% más baratas, de acuerdo con cifras de MSCI.