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Los volcanes realmente pueden cambiar el mundo

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vie 16 abril 2010 08:33 PM
Los efectos de una erupción son resentidos por años y hasta siglos
Los efectos de una erupción son resentidos por años y hasta Los efectos de una erupción son resentidos por años y hasta siglos

La reciente erupción volcánica en Islandia ha paralizado a cientos o miles de viajeros en el aeropuerto de Heathrow en Reino Unido y otros aeropuertos en el norte de Europa, debido a sus voluminosas nubes de ceniza volcánica que pueden averiar los motores de los aviones y limitar la visibilidad.

Sin embargo, esta no es la primera erupción volcánica en Islandia que afecta las actividades humanas. Mucho antes del arribo de los aviones, la erupción del volcán Laki en Islandia, en 1783 y 1784 produjo profundos efectos en el clima, no sólo en Islandia sino el mundo entero.

Los vulcanólogos Thorvaldur Thordarson y Stephen Self estimaron que un acontecimiento comparable en la era moderna liberaría bastante ceniza y otros materiales en la atmósfera como resultado de la nube de ceniza y la neblina sulfúrica, y que probablemente interrumpirían los vuelos en avión sobre la mayor parte del hemisferio norte por cinco meses.

Además de liberar nubes de ceniza en la atmósfera, que pueden interrumpir la visibilidad y dañar los motores de los aviones, las erupciones pueden enfriar el clima, por meses o años, debido a la reflexión de radiación solar entrante desde la troposfera.

Como lo ha hecho el aerosol, se cree que el volcán Laki ha interrumpido el balance térmico de la tierra, refrescando algunas regiones del hemisferio norte hasta por 1 grado centígrado o más por debajo del promedio de muchos años.

Estas condiciones inusuales fueron descritas en el verano de 1783 después de la erupción del volcán Laki, que incluyó fumarolas volcánicas venenosas que mataron casi al 25% de la población de Islandia, con una neblina persistente y calor en Europa, rojos amaneceres en el norte de América, Europa y otros lugares.

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Se creía que la erupción de Laki causó miles de muertes por las condiciones inusuales en Europa ese verano, así como por el intense frío del siguiente invierno.

Benjamin Franklin fue uno de los primeros que sugirió que el intenso frío de 1783  y 1784 sobre gran parte del hemisferio norte, estaba relacionado con el evento de Laki.

En Norteamérica, la hambruna entre los esquimales y el frío en el noroeste de Alaska se atribuyeron al Laki en testimonios orales y en los estudios de Tree-Ring del investigador Gordon Jacoby y otros, que estimaron que las condiciones climáticas bajaron aproximadamente 4 grados centígrados.

El informe de la densidad de la temperatura de la región demostró valores extremadamente bajos en el verano de 1783, los esquimales le llamaron “el verano que no llegó”.

Esta observación se usó para demostrar que este fue el verano más frío en cuatro siglos.

Tales registros de Tree-Ring, así como en otros archivos, pueden proporcionar una rica información sobre acontecimientos volcánicos y sus impactos alrededor del mundo, como resultado de cambios atmosféricos y climáticos, fechados siglos antes del período en el que se pueden obtener informes instrumentales.  

Los efectos de grandes erupciones volcánicas como la de Laki, también pueden ser apreciados en otras partes del mundo, a menudo lejos de su ubicación real.

Por ejemplo, el efecto de enfriamiento significativo y otros efectos provocados por el Laki y otras grandes erupciones, han causado que haya disminuido el flujo del Río Nilo, en Egipto, y que también se hayan debilitado los monzones africanos y asiáticos, con impactos potencialmente significativos en los alimentos y provisiones de agua.

Los estudios de Tree-Ring, el coral y los registros de heladas indican el efecto de acontecimientos volcánicos importantes en Asia por las erupciones de Tambora, Indonesia en 1815, y otros acontecimientos de hace algunos siglos, aunque se tiene que tomar en cuenta también la oscilación del “Niño”.

Aunque la erupción de Eyjafjallajoekull en islandia parezca no ser comparable en intensidad con la de Laki y Tambora, tendrá algunos efectos, tales como los del transporte aéreo, que nunca fueron observadas en épocas pasadas.

*Rosanne D'Arrigo es investigadora en el Laboratorio Tree-Ring del Observatorio Lamont-Doherty en Palisades, New York. También es directora asociada de la División de Biología y Paleoambiente del Observatorio.

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