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Un antiguo esclavo infantil abrió en Ghana un escuela para víctimas

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dom 23 mayo 2010 06:46 AM
En Ghana, muchos padres venden a sus hijos por 50 dólares. Luego, los amos los r
En Ghana, muchos padres venden a sus hijos por 50 dólares. L En Ghana, muchos padres venden a sus hijos por 50 dólares. Luego, los amos los r

Un joven que alguna vez fue víctima de la esclavitud infantil en Ghana, construyó una escuela para ayudarles a tener un mejor futuro.
 
Alguna vez esclavo infantil, James Kofi Annan está utilizando la brutal experiencia por la que pasó para combatir el tráfico infantil.

Annan dejó un trabajo prometedor en el Banco Barclays para abrir la escuela Challenging Heights. La escuela tiene en sus aulas algunas docenas de niños que alguna vez fueron esclavos, entre otros 300 estudiantes.
 
"Todos los niños deben ir a la escuela", dijo Annan a CNN. "Nadie será libre hasta que cada niño reciba por lo menos educación básica. Se es libre porque se está educado, yo soy libre porque tengo educación”.
 
Annan recompra a los niños de la esclavitud y los educa en la escuela de Sankor, en un área en la que los padres venden a sus hijos.
 
En Ghana es frecuente que los padres envíen a sus hijos como aprendices de alguna actividad. Pero en ocasiones los niños terminarán hacienda trabajos de esclavos.
 
Otros padres venden a sus hijos a pescadores que los fuerzan a trabajar 17 horas al día.

Todo por 50 dólares

Tradicionalmente, los padres venden a sus hijos por equivalente a 50 dólares. El traficante lo renta por 300 dólares, teniendo así una ganancia anual de 250 dólares por niño.
 
Benjamin Tornye se reconoce como un antiguo traficante; en alguna ocasión compró niños y los utilizaba en su bote de pesca.
 
Tornye dijo a CNN, "Los usaba para que se zambulleran entre las redes cuando teníamos algún problema. Los liberaba cuando era necesario".
 
Dice que, cuando era pescador, compró 10 niños, y que ganó cerca de $2500 dólares, más de lo que gana un hombre de campo.
 
Los pescadores poseedores de esclavos dicen que sus redes se dañan fácilmente, tienen pequeños hoyos y atrapan peces pequeños. Creen que los dedos de los niños y sus cuerpos pequeños son lo mejor para solucionar esos problemas. Pueden subir 10 niños a una lancha para cinco adultos.
 
Algunos argumentan que sin el trabajo de los niños la pesca sería más costosa, lo que pondría en riesgo su sustento.

El gobierno oculta
 
El gobierno ha tratado de desaparecer este problema. Estelle Appiah, del Ministerio de Justicia de Ghana, dijo que los reglamentos que rigen el tamaño de las redes ha sido modificada recientemente.
 
Añadió que en los últimos cinco años, dos leyes que tienen que ver con el tráfico infantil han sido aprobadas por la convención internacional.
 
Pero su experiencia también es pragmática. “La promulgación de la legislación no es una panacea”, dijo a CNN.
 
"También se tiene que educar a la gente, enseñarle que las leyes existen para protegerlos, se les tienen que dar razones, y se debe erradicar la pobreza, que es la causa que origina el tráfico humano. La ley en sí misma no va a sanar la situación”.
 
Pero para algunos niños vendidos como esclavos, las heridas del trabajo forzado no son tan solo emocionales.
 
Joshua es uno de los niños que Annan ha salvado de la esclavitud. Sus cicatrices son el resultado de los golpes que recibió por sus errores. Algunas en el cuerpo por no haber podido bajar más de 20 metros, y otras en la cabeza, por haber lanzado las redes al lugar equivocado, dijo a CNN.
 
Annan dice que todavía lucha por vivir una vida normal, después de 20 años de haber escapado del pueblo de pescadores.
 
"Algunas cosas faltan por resolver, pero otras son tan privadas que es difícil de comentarlas”, dijo.
 
"Una vez que sea capaz de contarlas y llevar a un grupo a liberar a más niños, entonces, sólo entonces estaré en camino a mi sanación”.
 
Sin embargo, Annan se ha recuperado al punto de ver a sus abusadores como aliados potenciales, aunque muchos de ellos ya han muerto.
 
"Desearía que estuvieran vivos para ayudar a cambiar la situación” dijo a CNN. “Desearía que pudieran abogar, porque algunos de los traficantes de aquella época, ahora son nuestro apoyo”.
 
Annan tiene esperanza y así lo demuestra –está listo a sacrificar su trabajo y su carrera una vez más, por un sólo objetivo.
 
"Lo equivocado en la sociedad tiene que ver con la pobreza de los niños, la explotación de los niños, la esclavitud de los niños, el trabajo de los niños”, comentó.
 
"Debemos resolver esta situación, después podré regresar a mi negocio. De otra forma lucharemos y lucharemos hasta que cada niño haya recibido justicia”.

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