Un pasajero del avión golpeado por un rayo en Colombia relata el accidente
Jimmy Roncancio, su hija Laura Sofía y su esposa, María Fernanda Cuervo, tres de los sobrevivientes del avión que en la madrugada del lunes se accidentó en la isla colombiana de San Andrés, califican como un “milagro” haberse salvado del accidente.
La madrugada de este lunes, un rayo alcanzó el Boeing de la aerolínea Aires —que recorría la ruta Bogotá-San Andrés— y lo partió en dos cuando aterrizaba en el aeropuerto. El saldo del hecho fue de un muerto y 124 heridos.
“Esto no tiene otro nombre: es un milagro”, dijo Roncancio, de 42 años, quien tras el impacto se abrió la cabeza con la mesa de comidas de la silla del frente. Sus brazos tienen varios raspones y su cara evidencia cansancio.
Su esposa, María Fernanda, de 30 años, todavía tiene la ropa con la que salió de Bogotá la noche del domingo, inusual para el calor que envuelve a la isla del Caribe.
Aún no tienen habitación en un hotel local y sus maletas están en el aeropuerto.
“Se sintió como cuando las llantas tocan el piso, después solo sé que dimos vueltas”, dijo Roncancio.
Para Jimmy y su hija Laura es la primera vez que viajan a la isla. Ellos y María Fernanda son colombianos. Sus sillas estaban en la fila 5, letras D, E y F. La niña iba en la ventana.
“Después del golpe se fueron las luces, dimos muchos giros, se desprendieron varias sillas, el avión se partió”, relató el hombre.
“La reacción de los bomberos fue increíble. Uno no se espera que en San Andrés actúen tan rápido”, comentó María Fernanda, quien contó que incluso en el momento en el que se bajaban del avión por la parte que se destrozó ante ellos, ya había cuerpos de rescate y bomberos controlando el inminente incendio.
Laura Sofía habló poco y se limitó a mirar a sus padres. Todo ha sido muy rápido para ella. Tiene 12 años. No sufrió heridas graves.
Detrás de ellos está la otra cara de la moneda: pasajeros que debían regresar hoy a sus ciudades de origen y no podrán a causa del cierre del aeropuerto Gustavo Rojas Pinilla, de San Andrés.
“A ellos se les está otorgando esta noche sin cobro”, dijo William Martínez, vocero de la cadena de hoteles Arena Blanca y El Dorado. Ante el accidente, así han actuado varias cadenas hoteleras en solidaridad con los turistas, sostuvo.
La familia Roncancio había planeado quedarse hasta el viernes en la isla. Ir a la playa, broncearse y tomarse fotos frente al mar.
Ahora, su itinerario es más incierto. Acaban de almorzar, están a dos cuadras de la arena blanca de la playa, pero deben ir hasta el aeropuerto a buscar sus maletas.
Entre tanto, el mal tiempo impidió que los restos del avión fueran retirados de la pista y la llegada de una comisión que investigará el accidente, dijo el ministro de Transporte, Germán Cardona.