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Una anciana escribía cartas de ánimo a los soldados de EU en el extranjero

Una mujer, conocida como Granny Dot, le envió cartas de ánimo a soldados estadounidenses a quienes no conocía durante 12 años
vie 12 noviembre 2010 12:12 PM
graany dot
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El sargento Brian Vásquez sonrió cuando encontró una vieja cara que había estado perdida desde que era un joven soldado en la Operación Tormenta del Desierto en la Guerra del Golfo.

"Eres muy amable por recordarme con una hermosa carta", leyó Vásquez en las hojas desgastadas. "Aprecio mucho las cartas y tarjetas que recibí de ti".

La carta contenía palabras de ánimo escritas por Dorothy Landgraf, una extraña en ese entonces, pero eventualmente una amiga. Cientos de soldados que recibieron sus cartas la conocieron como Granny Dot (Abuelita Dot).

Granny Dot era una colaboradora de la Unión de Organizaciones de Servicio de Estados Unidos ( USO por sus siglas en inglés). De 1991 a 2003, escribió más de 100 cartas por mes a los soldados en el extranjero. Inicialmente, ella le escribía las cartas a "cualquier persona en servicio", esperando que alguien sin un apoyo familiar pudiera tener un contacto con Estados Unidos.

"Haría cualquier cosa por esa mujer", dijo Vásquez. "Siempre tenía un mensaje esperanzador para alguien que no tuviera familia, o que sintiera temor".

Después de encontrar su carta, Vásquez la llamó por teléfono para agradecerle a su "abuelita" por su ánimo.

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"Simplemente hizo sentir vivo a mi corazón el hecho de que me hubiera recordado", dijo Granny Dot. "Mi corazón sufre por los soldados, siempre fue así desde que yo era un niña pequeña de ocho o nueve años. Yo pensaba que los soldados eran muy importantes. Siempre he sido muy patriota. Le enseño a mis hijos a ser así".

Apoyar a las tropas fue un asunto familiar en la casa Landgraf. Granny Dot llegaba del trabajo, hacía la cena, y su esposo, Kenneth Landgraf, lavaba los platos para que ella pudiera sentarse a escribir. Sus nietos reales los visitaban durante sus vacaciones.

El apoyo de Granny Dot no paró con sus cartas. Ella se aseguró de que sus soldados estuvieran bien al enviarles galletas, juguetes, juegos, goma de mascar, películas y revistas.

"Una caja que envié tenía maquillaje y terminó en una compañía militar que no tenía mujeres", dijo Granny Dot. "Los hombres me escribieron diciéndome qué tanto se divirtieron vistiendo a un par de chicos y haciendo bromas".

Los soldados significaban su vida. Ella dijo que mantener correspondencia con ellos y conociendo sus vidas era una recompensa increíble.

Cada vez que un soldado diferente le respondía una de sus cartas, Granny Dot con orgullo ataba un listón amarillo brillante en su árbol de cornejo en New Albany, Indiana. Ató 127 listones en total.

Eventualmente, la deteriorada salud de Granny Dot la obligó a alejarse de la máquina de escribir. Una vez que ella dejó de escribir, muchos de los soldados también lo dejaron de hacer.

Muchas cosas han cambiado desde que Granny Dot enviaba cartas y regalos regularmente. La próxima semana, celebrará su aniversario de bodas número 59.

Ella dice que algunos de los detalles de sus grandes amistades con los soldados se han escapado de su memoria, pero ella está feliz de que los soldados la hayan mantenido presente en sus mentes.

"Fue mi vida por esos 12 años", dijo Granny Dot.

Las palabras en la carta de esta mujer a Vásquez se han desvanecido con los años, pero el mensaje es tan claro como el día de verano en que fue escrito: "Espero que esta carta te encuentre bien y en un lugar seguro, si hay tal en este mundo… Eres un encanto para mi vida y mi corazón. Eres el futuro y siento que harás un mundo mejor".

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