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Europa deshoja el trébol irlandés: ¿rescate o préstamo para evitar crisis?

La realidad es que Irlanda está en problemas y necesita una cantidad enorme de recursos para no contagiar a sus socios europeos
jue 18 noviembre 2010 02:04 PM
irlanda crisis
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Irlanda y la Unión Europea están inmersos en un extraño estira y afloja cada vez más público.

Dublín ha sido firme en el sentido de que no necesita dinero del exterior para mantenerse a flote a pesar de la crisis en el sector bancario.

Sin embargo, el gobernador del Banco Central de la república admitió el jueves que es posible que el país acepte un préstamo de la Unión Europea y del Fondo Monetario Internacional.

Hablando por teléfono desde Frankfurt, el gobernador del Banco Central, Patrick Honohan, dijo a la trasmisora irlandesa, RTE, que un préstamo valuado en “decenas de miles de millones de euros”, es “definitivamente probable que suceda”.

“Las condiciones del mercado no nos han permitido seguir adelante sin buscar el apoyo de nuestros colaboradores internacionales, así que es lo que viene”, dijo, antes de las conversaciones de alto nivel entre el gobierno irlandés y el FMI y el Banco Central Europeo (BCE) el jueves en Dublín.

Están ahí para investigar que tipo de ayuda, en su caso, se necesita y si todo lo que se requiere es una garantía de préstamo.

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Así que, ¿es un préstamo, no un rescate?

El gobernador del Banco Central fue muy específico en su terminología. “Cuando se habla del FMI, ellos hablan de préstamos, no de rescate. Los préstamos son pagados, así que no ha habido rescate del FMI. Socios en el FMI –que son gobiernos– tienen el pago del dinero que han dado en avance al FMI”, dijo Honohan.

Antes de la declaración de Honohan, toda la conversación fue sobre la presión que la Unión Europea está poniendo sobre Irlanda para aceptar un paquete de rescate cuando la comunidad  temía un contagio.

La preocupación era –y sigue siendo– que los problemas de Irlanda pueden crear más presión en otros países en crisis, como Portugal y España, que ya se encuentran luchando para pagar sus deudas.

El alivio de Irlanda puede provocar que los bonos de los gobiernos portugués y español vuelvan a sus niveles normales lo que significaría que se pagarían menos intereses y más, se espera, en reducir sus propios déficits.

IHS Global Insight estima que los costos relacionados a los bancos eventualmente se instalarán en un 30% del Producto Interno Bruto irlandés. “En una “escala de Richter”, de la crisis bancaria, esta es una “crisis muy  grave”, de unos siete u ocho en una escala de doce”, dijo el director de riesgo soberano, Jan Rundolph, en una nota informativa. Comparándolo, es menos grave que la crisis bancaria de Islandia (de 10 a 12), pero más seria que las sacudidas bancarias en el Reino Unido y EU (cuatro o cinco).

¿Entonces porqué Irlanda se resiste a la ayuda?

Apenas el miércoles, el ministro de finanzas, Brian Lenihan, insistía que los bancos del país no tenían “problemas de fondos”. Para el jueves, fue citado diciendo que un fondo de contingencia de la Unión Europea y el FMI serían un “ resultado muy conveniente”.

El gobierno se ha resistido a la idea de un paquete de ayuda financiero porque inevitablemente vendría con ataduras. La baja tasa de impuestos corporativos del país de 12.5% fue un punto de contención. Irlanda dice que el impuesto “no es negociable”, a pesar de las quejas de otros miembros de la UE de que los impuestos le dan al país una ventaja injusta a la hora de atraer negocios.

El presupuesto de Irlanda para 2011 está programado que se salga el 7 de diciembre, y el gobierno se ha esforzado en señalar que incluirá suficientes recortes del gasto para volver a poner al país en forma sin la ayuda externa.

¿Cómo se metió Irlanda en este problema?

Irlanda registró un impresionante crecimiento durante lo que se conoce como la era del “Tigre Celta”, de 1993 al 2007, cuando golpeó la crisis financiera mundial.

Los bancos irlandeses, como otros alrededor del mundo, prestaron dinero a la gente que en algunos casos no pudo pagar. Préstamos baratos una sobre demanda de vivienda y mientras los precios subían, la industria de la construcción se apresuraba por construir más.

“El frenesí de la construcción fue, en realidad, impulsado por las ambiciones y acciones de desarrolladores y especuladores, apoyados por el hambre de los bancos por ganancias rápidas, funcionarios locales pro crecimiento temerosos de quedarse atrás, y un gobierno codicioso por los impuestos indirectos y cíclicos que el sector de la construcción genera”, de acuerdo a un reciente informe del Instituto Nacional de Análisis Regional y de Espacio (NIRSA).

De acuerdo a las cifras del banco central publicadas el 17 de noviembre, el número de préstamos hipotecarios atrasados se ha incrementado en 11% desde finales de junio.

A finales de septiembre, más de 400,000 préstamos hipotecarios se han retrasado por más de 90 días. Combinados, los préstamos hipotecarios suman 10,600 millones.

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