Publicidad

Síguenos en nuestras redes sociales:

Publicidad

Marfileños ignoran el llamado a huelga general como protesta postelectoral

Pese al descontento y el conflicto electoral, los habitantes realizaron un día normal en las calles del país africano
lun 27 diciembre 2010 06:23 PM
cascos azukles en costa de marfil
cosdta de marfil cascos azukles en costa de marfil

 Los marfileños aparentemente ignoraron la convocatoria a huelga general para este lunes del hombre reconocido generalmente como el líder legítimo tras las elecciones presidenciales del mes pasado.

“La convocatoria a huelga no fue seguida”, dijo a CNN la asistente de prensa para la embajada de Liberia en Washington, Cinthia Guibi, “la gente fue a trabajar, fue un día normal”.

Un periodista en esta ciudad portuaria dijo que los negocios abrieron como de costumbre, a pesar del llamado del fin de semana a una huelga de Alassane Ouattara, para forzar al titular, Laurent Gbagbo de dimitir al poder, tras aparentemente haber perdido en segunda vuelta de las elecciones presidenciales del 28 de noviembre.

La Comisión Electoral Independiente de Costa de Marfil nombró a Ouattara, un líder de la oposición, como el ganador. Pero un consejo constitucional invalidó los resultados y declaró que el titular, Gbagbo ganó.

La demanda de Ouattara se dio en medio de una creciente presión internacional para que Gdagbo dimita.

En París, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Bernard Valero, dijo este lunes a periodistas que el ministerio había recibido una solicitud formal de los partidarios de Ouattara para colocar a su embajador, y estaba revisando las credenciales de la persona.

Publicidad

Costa de Marfil ha estado paralizada por el conflicto político, y decenas de personas han muerto en hechos violentos. Las potencias internacionales, incluyendo a Estados Unidos, las Naciones Unidas y la Unión Africana, reconocieron como ganador a Ouattara e instaron a Gbagbo a ceder el poder.

Alrededor de 14,000 residentes de Costa de Marfil, escapando de la inestabilidad y violencia, huyeron al este de Liberia, de acuerdo a la agencia para refugiados de la ONU.

Se han informado de algunas muertes entre los refugiados, entre ellos un niño que se ahogó mientras cruzaba el Río Cestos hacia Butuo, Liberia. Los observadores vieron niños malnutridos y gente con malaria, infecciones respiratorias y diarrea.

62% de los refugiados son niños y el 55% son mujeres, dijo este lunes a CNN el representante de Liberia ante la Alta Comisión para Refugiados de la ONU, Ibrahima Coly.

“Hasta el momento, la población de Liberia le ha dado la bienvenida a estas personas de una manera muy cálida y están compartiendo lo que tienen”, dijo desde Monrovia.

En general, los refugiados se encuentran bien físicamente, dijo. “Nos hemos encontrado con algunas personas que tienen los pies hinchados debido a que han caminado por más de dos o tres días antes de llegar a la frontera. Hemos visto algunos niños que se ven cansados o desnutridos, pero son muy pocos hasta el momento”.

El viernes pasado, los 15 miembros de la Comunidad Económica de África Occidental dijo que no dudaría en usar la “fuerza legítima”, de ser necesario para frenar la crisis.

La Unión Africana suspendió a Costa de Marfil de la organización “hasta que el presidente elegido democráticamente asuma el poder del estado”. El Banco Mundial suspendió un préstamo y el desembolso de fondos para Costa de Marfil y cerró su oficina en el país.

Kyung –Wha Kang, comisionado adjunto para los derechos humanos de la ONU, dijo que entre el 16 y el 21 de diciembre, los oficiales de derechos humanos recibieron “denuncias documentadas de 173 homicidios, 90 casos de tortura y de malos tratos, 471 arrestos y detenciones y 24 casos de desapariciones forzadas involuntarias”.

Añadió que las cifras reales pueden ser mayores, ya que las r estricciones de movimiento para el personal de la ONU han hecho “imposible investigar todas las denuncias de violaciones serias a los derechos humanos, incluyendo informes de fosas comunes”.

Si bien se reconoce que “la situación es muy, muy difícil de vivir”, Charles Ble Goude, el ministro para la Juventud del gobierno de Gbagbo, discutió los informes de la ONU. Dijo que no se puede acusar a los partidarios de Gbagbo de la violencia. En cambio, acusó a los seguidores de Ouattara de usar armas en lo que llamaron manifestaciones pacíficas, para atacar a los soldados.

Publicidad
Publicidad