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250 policías entran a tres favelas de Río de Janeiro para guardar el orden

Los agentes prepararán la instalación de unidades permanentes que busquen resguardar la seguridad de los barrios
jue 06 enero 2011 01:01 PM
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Unos 250 policías ocuparon este jueves tres favelas de Río de Janeiro, Brasil, en una operación que busca preparar la instalación de cuarteles permanentes en esos lugares, informaron fuentes oficiales.

Los agentes, que pertenecen al Batallón de Operaciones Especiales (Bope) de la Policía Militar de Río de Janeiro y a otros dos cuerpos, entraron en las favelas (barrios populares) conocidas como Sao Joao, Morro Quieto y Da Matriz, donde permanecerán “definitivamente”, según un comunicado policial.

El ingreso de los policías en esas favelas tiene como objetivo preparar el terreno para la futura instalación de Unidades de Policía Pacificadora (UPP), un programa del gobierno regional para recuperar con la fuerza policial y servicios sociales las barriadas dominadas por el narcotráfico.

En 2016, Río de Janeiro será sede de los Juegos Olímpicos de verano , por lo que las autoridades buscan garantizar la seguridad de la ciudad.

La primera UPP fue instalada en diciembre de 2008 en la favela Dona Marta, situada en Botafogo, y desde entonces esa iniciativa se ha extendido a otros 13 barrios.

En las incursiones de este jueves no se registraron tiroteos con delincuentes y los agentes usaron maquinaria pesada para retirar los obstáculos que el crimen organizado suele poner en las entradas de las favelas para impedir la entrada de la policía.

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El gobierno regional anunció un día antes la intención de ocupar la favela, como lo ha hecho en otras operaciones de ese tipo.

Según la Policía Militar, la operación en las tres favelas beneficiará directamente a unas 12,000 personas que viven en el sector.

A finales de noviembre la Policía Militar, con la ayuda de blindados de la Marina y de soldados del Ejército, ocupó las favelas de Vila Cruzeiro y Complexo do Alemao , hasta entonces dos de los principales refugios del narcotráfico en Río de Janeiro.

Esas acciones policiales respondieron a una oleada de incendios de vehículos perpetrados por una banda de narcotraficantes, aunque a la postre las autoridades decidieron seguir el mismo modelo de “pacificación” con los cuarteles de las UPP.

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