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Condena para ex policías de EU que mintieron sobre muerte de un mexicano

La información es en torno a la muerte de un mexicano que murió a golpes por dos jóvenes en julio de 2008, en EU
vie 28 enero 2011 06:49 AM
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arizona indocumentados frontera mexico Sin Pie de Foto

Un juzgado federal de Pensilvania condenó este jueves a dos ex agentes de la policía de la localidad de Shenandoah por falsificar información en la investigación del asesinato de Luis Ramírez, un inmigrante mexicano indocumentado, informó el Departamento de Justicia.

El ex jefe de policía de Shenandoah, William Nestor, fue acusado de presentar un informe falso sobre el incidente en el que dos jóvenes mataron a golpes en julio de 2008 a Ramírez.

Por su parte, el ex teniente de la policía de Shenandoah William Moyer fue condenado por dar falsos testimonios a agentes de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) sobre lo que un testigo le había contado en la escena del crimen.

Nestor y Moyer se enfrentarán a 20 y 5 años de prisión, respectivamente.

"Una comunidad debe ser capaz de confiar en que sus funcionarios sean honestos y sinceros. Cuando no cumplen esa tarea tan fundamental, deben enfrentar las consecuencias. El veredicto de este jueves se encarga precisamente de eso", dijo el fiscal general adjunto de la División de Derechos Civiles del Departamento de Justicia, Thomas E. Perez, en un comunicado.

Ramírez, que tenía 25 años y era padre de dos hijos, murió el 12 de julio de 2008 después de un enfrentamiento con un grupo de jugadores de fútbol americano en un parque de Shenandoah.

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Los acusados por el crimen, Derrick Donchak, de 20 años, y Brandon Piekarsky, que tiene 18 años, fueron declarados culpables el pasado octubre de un delito de odio, y se enfrentan a una posible condena de cadena perpetua.

Donchak afronta además tiempo en prisión adicional por los cargos de conspiración y obstrucción de la justicia de los que ha sido declarado culpable.

En 2009, ambos fueron juzgados en un tribunal estatal por la muerte de Ramírez, pero fueron absueltos de los cargos de homicidio y declarados culpables de agresión e infracciones relacionadas con el alcohol.

El caso causó indignación en Estados Unidos, y grupos latinos y políticos, así como el gobernador de Pensilvania, Ed Rendell, instaron al gobierno a investigar lo sucedido y llevar a los responsables ante la Justicia.

Las autoridades federales reunieron entonces a un gran jurado, que presentó en diciembre de 2009 formalmente los cargos contra los dos.

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