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Los pobladores de las zonas rurales de Egipto apoyan las manifestaciones

En el campo, la pobreza es desgarradora: aproximadamente el 40% de los 80 millones de egipcios viven con menos de dos dólares al día
mié 09 febrero 2011 02:45 PM
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Más allá de la plaza Tahrir, más allá de los límites de la extensa capital, más allá incluso de las ciudades provinciales donde los manifestantes se unieron a la petición para derrocar al presidente Hosni Mubarak , el Egipto rural está impaciente por un cambio.

Los agricultores y trabajadores rurales, que subsisten de forma precaria cultivando la tierra en el corazón agrícola de Egipto, han presenciado un levantamiento urbano que ha sacudido el sistema gubernamental egipcio, y muchos respaldan a los jóvenes versados en internet que han galvanizado a la nación.

Unos cuantos han acudido a El Cairo con sus galabiyas, la túnica que se usa sobre todo en el campo, aunque la mayoría está demasiado ocupada intentando dar de comer a sus familias.

Sin embargo, muchos creen que es el momento de una nueva etapa, incluso aunque algunos piensan que Mubarak debería quedarse unos meses más.

"La revolución es buena (...) Nos dará estabilidad, pero la protesta debe frenarse y el presidente debería poder quedarse hasta el final de su mandato" , dijo el agricultor Fawzi Abdel Wahab, en su trabajo en un campo cerca de Tanta, en el delta del Nilo.

"Si el presidente no hace lo que prometió, la plaza Tahrir sigue ahí y la juventud no morirá, puede volver", agregó, mientras su esposa y su hija asentían.

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Los manifestantes quieren que Mubarak dimita ahora. El mandatario dijo que abandonará el cargo en septiembre, al final de su mandato.

Las protestas pueden haber comenzado con una juventud formada y liberal, la élite urbana, pero en el delta del Nilo se aprecia un descontento generalizado. El gobierno de Mubarak debe hacer más para cumplir con las aspiraciones de la clase media.

"Las ideas que piden los jóvenes en su revolución expresan las de todos los egipcios, incluyendo agricultores y residentes de las zonas rurales que, al igual del resto de los egipcios en las grandes ciudades, afrontan las mismas necesidades y sufrimiento", dijo el analista Nabil Abdel Fattah.

Las antenas de satélite que llenan los tejados de casas y cafés rurales hacen que las palabras lleguen más lejos.

"Los nuevos medios, principalmente los canales satelitales, han logrado difundir el mensaje de la revolución a todas partes, incluidas las zonas rurales", dijo Abdel Fattah, del Centro para Estudios Políticos y Estratégicos Al Ahram.

Una revolución juvenil

En el campo, la pobreza es a menudo desgarradora . Aproximadamente el 40% de los 80 millones de egipcios viven con menos de dos dólares al día.

Las provincias han sido consideradas a menudo lugares apartados donde se aceptaba el status quo y las exigencias de una existencia basada en la subsistencia truncaban cualquier petición de cambio.

Rafeat Suweilam, dueño de una granja de unos 50 años, sugiere otra cosa.

"La revolución juvenil es algo importante. Quieren que todo el sistema se marche, igual que yo. Este sistema sólo incluyó a ladrones y personas que aceptaban sobornos, todos deberían irse, y ahora", dijo Suweilam, que tiene como segundo trabajo un empleo en Telecom Egypt.

En la cercana localidad de Tanta, miles de personas participaron en las protestas. Cientos salieron a las calles el martes delante de las oficinas gubernamentales, siendo su mensaje el mismo que el de sus compatriotas 100 kilómetros al sur, en El Cairo.

La capital y la plaza Tahrir han sido el epicentro de las protestas, pero ciudades del Delta, al norte de El Cairo, las alejadas del sur y otras hacia el este han llenado también las calles con manifestaciones exigiendo la salida de Mubarak.

Dos tercios de la población egipcia tienen menos de 30 años. Ese grupo de edad representa un 90 por ciento de los desempleados.

Los manifestantes quieren que la riqueza de la liberalización económica, promovida por el antiguo gabinete, vaya más allá de la élite vinculada con el partido en el poder.

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