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Londres: boda para el pueblo, ¿ciudad para los privilegiados?

Los recortes presupuestarios en el Reino Unido podrían convertir a Londres en una ciudad prohibitiva para personas con escasos recursos
mar 26 abril 2011 02:42 PM
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Mientras la familia real británica -y el resto del mundo-, cuentan los días para la boda de Kate Middleton y el príncipe Guillermo , y los medios internacionales especulan sobre el vestido de la futura princesa, millones de británicos se preparan para enfrentar las consecuencias de uno de los recortes presupuestales de mayor impacto desde la Segunda Guerra Mundial.

El pasado 23 de marzo, el ministro de Finanzas, George Osborne, informó ante el Parlamento que en el presupuesto 2011-2015 se realizarían recortes por un monto equivalente a 81,000 millones de libras (128,000 de dólares). A la par, se anunció el aumento de impuestos como el Impuesto al Valor Agregado (IVA), que pasará de 17.5% al 20%, así como el Impuesto Sobre la Renta (que aumentará 5%) y las contribuciones a la seguridad social (2% más).

Osborne detalló que el presupuesto destinado al bienestar social sufriría un recorte de 18,000 millones de libras esterlinas (29,000 millones de dólares) para disminuir la deuda pública que este año alcanzaría 122,000 millones de libras.

Tres días después del anuncio, cerca de 400,000 personas salieron a las calles del centro de la capital a protestar por las medidas, en una de las marchas más nutridas desde el 2003, cuando se manifestaron contra la adhesión del Reino Unido a la invasión de Iraq.

Los recortes anunciados son parte de una serie de políticas económicas con miras a disminuir la deuda pública que actualmente representa el 60% de la producción nacional. 

Si bien la deuda no alcanza los niveles posteriores a la Segunda Guerra Mundial, cuando rebasó 200% del PIB, los recortes anunciados son equivalentes a los que se tuvieron que realizar en aquella época.

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Dados los niveles de deuda pública, el Fondo Monetario Internacional anunció a mediados de abril que vigilaría de cerca las financias públicas británicas para ver si las soluciones propuestas por Osborne son las adecuadas para superar la crisis.

Las viviendas de Londres, incosteables

Estimaciones de consultoras internacionales y de expertos en política fiscal señalan que las familias que viven en la capital serán de las más afectadas en todo el país por estas medidas.

Esto podría traer como consecuencia el fin de la mezcla de ricos y pobres, una de las características de los barrios londinenses.

El alcalde londineses, Boris Johnson, ha calificado a las medidas gubernamentales como una "limpieza social estilo Kosovo".

82,000 familias podrían verse obligadas a salir de sus hogares en Londres, pues sus rentas se volverán impagables, según London Councils, una agrupación de autoridades locales de la capital británica.

Para el 2011 también se espera que la construcción de viviendas de interés social en esta ciudad disminuya hasta en un 52%, al pasar de 10,356 a 4,990. Esto no sólo reducirá el número de casas nuevas, sino también implicará la pérdida de aproximadamente 200,000 empleos, según estimaciones del diario británico The Guardian.

“Esta reducción profundizará la crisis, provocando que más personas se queden sin casa y los obligarán a dejar la capital”, explicó London Councils en un comunicado emitido a finales del año pasado.

El Reino Unido no ha logrado solventar plenamente la crisis financiera y económica a la que entró en el 2007. Si bien el empleo ha comenzado a recuperarse, la Oficina Nacional de Estadísticas reportó que en el periodo de febrero-marzo del 2011 se registró un leve aumento en el número de personas que solicitaron la pensión de desempleo. Actualmente hay 1.45 millones de británicos que viven de dichas pensiones.

La tasa de desempleo que en el 2007 era de alrededor de 4.7%, empezó a aumentar dramáticamente a mediados del 2008 hasta alcanzar el 8% a mediados del año pasado. En febrero del 2011, 7.8% de la población económicamente activa continuaba sin trabajo.

Hasta marzo del 2011, los británicos con ingresos anuales menores a las 16,000 libras (poco más de 26,000 dólares) tenían derecho a solicitar apoyo gubernamental para la renta de una casa o un departamento. El monto de la ayuda se calculaba caso por caso.

A partir de abril, los pagos se redujeron a 250 libras (más de 410 dólares) semanales para un apartamento de una habitación y 400 libras (casi 660 dólares) para una casa de cuatro habitaciones.

Para una familia de dos adultos y dos niños, que decida alquilar un flat (departamento) de por lo menos dos habitaciones, su lugar de residencia difícilmente podría estar en las zonas 1 y 2, que son las más cercanas al centro de Londres y que a la vez tiene las rentas más elevadas de toda la ciudad.

Dependiendo de qué tan cerca se esté del centro, las rentas van desde unas 250 libras a la semana, hasta unas 900 (casi 1,500 dólares) semanales en un departamento de dos habitaciones.

Por ello, London Councils estima que unas 200,000 personas se verían obligadas a abandonar lo barrios más céntricos para vivir a las orillas de la ciudad e incluso en los suburbios.

Hasta ahora, Londres tiene viviendas de interés social en toda la ciudad, incluso en las zonas que son consideradas como exclusivas.

En los céntricos y lujosos barrios como South Kensigton, Camden Town y Nottinghill, se pueden ver al lado de grandes casas, edificios con vecindades que albergan a personas de menores ingresos.

Los pobres, los más afectados

El Instituto de Estudios Fiscales (IFS por sus siglas en inglés), uno de los think tanks económicos más importantes del Reino Unido, estima que la población más pobre de Londres, que ha dependido de los subsidios gubernamentales para poder vivir en una de las capitales más caras del mundo, será la más afectada por los recortes presupuestales.

En un documento titulado: El impacto de los impuestos y los cambios en los beneficios anunciados en el presupuesto 2011 y antes, en las familias de Londres, el economista James Browne concluye que si bien las familias más adineradas son las que nominalmente pagarán más impuestos, los pobres son los que mayores limitaciones sufrirán.

Las madres y padres solteros y las parejas con hijos dispondrán de menos dinero, por el aumento en los impuestos y la disminución en los beneficios que el gobierno otorgaba dependiendo del número de hijos.

“Alrededor de medio millón de familias perderán un promedio de 436 libras (alrededor de 720 dólares) al año en apoyos por el cuidado de niños que se recortarán a partir de abril”, detalló la Fundación Resolución, un think tank británico independiente, en un estudio elaborado a finales del 2010 con base en los adelantos del presupuesto que dio a conocer Osborne en ese entonces.

“En Londres, donde las ayudas para el cuidado de niños eran más elevadas, unas 50,000 familias perderán un promedio 600 libras (casi 1,000 dólares)”.

Este tipo de medidas podría convertir a Londres en una ciudad habitada por personas adineradas que serán las pocas que puedan costear las rentas elevadas y un modo de vida poco accesible para muchos.

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