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Nueva York excluye a los voluntarios del 11-S de ceremonia de aniversario

La ciudad decidió no invitarlos al acto conmemorativo por "restricciones de espacio"; la ceremonia se enfocará a familiares de las víctimas
mar 16 agosto 2011 03:35 PM
Nueva York-bomberos
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Cuando restos de concreto comenzaron a llover en el cielo de Manhattan el 11 de septiembre de 2001, las primeras personas que respondieron al ataque terrorista no huyeron del lugar. Se apresuraron al World Trade Center mientras el mundo a su alrededor se derrumbaba.

Casi 10 años después, cuando el caos ha sido limpiado y la reconstrucción ha iniciado, enfrentan nuevos obstáculos —pero en esta ocasión no se trata de objetos en el aire, sino de “restricciones de espacio”.

Esas personas que reaccionaron primero a los atentados no están invitadas a la ceremonia de aniversario en la Zona Cero, confirmó el lunes la oficina del alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg.

El hecho constituye un insulto para los casi 3,000 mujeres y hombres que arriesgaron sus vidas, miembros y pulmones ese día, un gesto que profundiza la herida que aun intenta sanar.

En un comunicado, el vocero de Bloomberg, Andrew Brent, dijo que la ceremonia será solo para las familias de las víctimas.

“Mientras nuevamente estamos concentrados en acomodar a los familiares de las víctimas, debido a las restricciones de espacio, también estamos trabajando en las formas para reconocer y honrar a los primeros en responder y otros grupos, en diferentes lugares y momentos”, indicó el portavoz.

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Esa postura causó la molestia de John Feal, fundador de un grupo que representa a los policías, bomberos, voluntarios y otras personas que trabajaron en la Zona Cero. Bloomberg “vive en su propio mundo”, afirmó.

“A lo mejor que este país ofreció hace 10 años se le está negando el lugar que merece”, dijo.

Denise Villamia, otra de las primeras personas en reaccionar —cuyo trabajo en la Zona Cero duró meses—, señaló tener “el corazón roto” tras la noticia de que no podrá acudir a la ceremonia.

“Estoy llorando porque realmente es una gran traición de parte de la ciudad, un freno a mi intención de encontrar consuelo y sanación”, dijo. “Siento que me ha sido robada mi forma de rendir tributo”.

Además de las familias de las víctimas, varios políticos — entre ellos dos presidentes — fueron invitados al acto. La oficina del alcalde no proporcionó más detalles sobre la ceremonia, pero aclaró que los primeros en reaccionar tampoco han sido llamados a los anteriores nueve aniversarios.

Morris Faitelewicz, vicepresidente de otra organización de voluntarios, consideró esa explicación “un sinsentido”. Señaló que las ocasiones pasadas los primeros en responder no han recibido invitaciones formales, pero han tenido permitido asistir a los actos. No poder asistir esta vez, en el décimo aniversario, es una afrenta especialmente dura, aseguró.

Para muchos de los primeros en reaccionar, la decisión de la ciudad —primero dada a conocer por el diario New York Daily News— es un intento de las autoridades por controlar las versiones sobre lo que pasó.

“Básicamente estamos caminando como muertos y no estamos siendo tratados”, dijo Bonnie Giebfried.

A pesar de la aprobación de una iniciativa legal para proveer tratamiento médico y compensaciones monetarias a esas personas que participaron en la respuesta a los ataques, muchas de ellas han dicho a CNN que el gobierno no ha atendido sus requerimientos de salud.

Giebfried, por ejemplo, ha sufrido fallas en el hígado y los riñones, así como problemas en brazo, codo y muñeca, estrés postraumático y fatiga crónica, debido al polvo, los restos y las sustancias a las que estuvo expuesta el 11 de septiembre.

Otros comparten su frustración. El sacerdote Stephen Petrovich, quien manejó desde Ohio hasta la Zona Cero horas después de los ataques, pasó semanas en el lugar removiendo cuerpos y dándoles la bendición. Mientras estuvo ahí, contó, inhaló sustancias que dañaron sus pulmones.

“No creo que nos quieran ahí por todos los problemas que hemos tenido”, dijo Petrovich. “Es como si hubiéramos sido echados de la Tierra”.

En julio, el Programa de Salud del World Trade Center, que dirige la ley diseñada para atender a los primeros en responder, estableció que no dará compensaciones para tratamientos de cáncer , porque no existen pruebas de que haber estado en la Zona Cero les causara la enfermedad.

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