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La caída de Gadhafi revive amarga disputa por el bombardero de Lockerbie

Políticos de ambos lados del Atlántico piden que los nuevos gobernantes de Libia extraditen al convicto bombardero Abdel Basset al-Megrahi
mar 23 agosto 2011 05:09 PM
Bombardero de Lockerbie
Bombardero de Lockerbie Bombardero de Lockerbie

Políticos de ambos lados del Atlántico están demandando que los nuevos gobernantes de Libia extraditen al convicto bombardero de Lockerbie, Abdel Basset al-Megrahi.

Los senadores estadounidenses Robert Menendez y Frank Lautenberg, de Nueva Jersey, y Charles Schumer, de Nueva York, se han sumado a las exigencias de que al-Megrahi sea enviado a los Estados Unidos para llevarlo a juicio. Así lo hizo también Mitt Romney, quien está buscando la candidatura presidencial.

Varios miembros del Parlamento británico han hecho un llamado para que sea regresado a la prisión de Greenock en Escocia.

Al-Megrahi fue liberado de la cárcel bajo fundamentos de compasión en el 2009 después de haber cumplido ocho años de una sentencia de 27 por su participación en el bombardeo del Vuelo 103 de PanAm en diciembre de 1988. Todos los 259 pasajeros y personal a bordo del avión murieron, así como 11 personas de la ciudad fronteriza escocesa de Lockerbie.

Al-Megrahi padece de cáncer de próstata y al momento de su liberación, tenía una esperanza de vida de tres meses. Pero dos años después sigue con vida y lo último que se supo es que vivía en Trípoli, actualmente controlada en gran parte por los rebeldes. Imágenes recientes lo muestran en silla de ruedas.

Sus exmédicos afirman que parece que está recibiendo un tratamiento de hormonas que han cambiado su prognosis y extendieron su vida.

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“Mientras un gobierno de transición se instala en Libia, debería buscar corregir la injusticia de la liberación de al-Megrahi regresándolo a la celda a la que pertenece”, declaró Schumer el lunes.

Mitt Romney hizo eco de esas palabras al decir: “Exhorto a este nuevo gobierno a que arreste y extradite a la mente maestra detrás del bombardeo del PanAm 103, Abdel Basset Mohmed Ali al-Megrahi, para que se haga finalmente justicia ”.

No ha habido respuesta formal por parte del Consejo Nacional de Transición (CNT), pero uno de sus representantes ha sugerido con anterioridad que cualquier decisión sobre el futuro de al-Megrahi tendría que esperar a que se elija un gobierno en Libia. En la línea de tiempo del CNT esto sería en años.

Autoridades británicas afirman que la decisión de la liberación de al-Megrahi fue tomada por las autoridades jurídicas de Escocia y el gobierno británico no puede intervenir.

El gobierno escocés sigue defendiendo la liberación de al-Megrahi, afirmando que fue hecha de buena fe y basada en la mejor asesoría médica del momento. El gobierno estadounidense fue muy crítico de la decisión en su momento, y así ha seguido.

El primer ministro David Cameron calificó en el pasado la liberación de al-Megrahi como un “terrible error”. Su adjunto, Nick Clegg, dijo recientemente que le gustaría verlo “otra vez tras las rejas, ahí es donde pertenece”. Pero ambos reconocen la gran complejidad legal que dificultaría garantizar su regreso a Escocia.

“Megrahi fue condenado en una corte escocesa bajo la ley escocesa”, comentó a CNN un vocero de Relaciones Exteriores. “Podría regresar bajo los términos de su liberación, pero este es un asunto para las autoridades judiciales correspondientes y no es algo en lo que el gobierno británico pueda intervenir”.

La autoridad escocesa responsable de que al-Megrahi cumpla con los términos de su liberación afirma que ha podido mantener contacto con él durante el conflicto reciente, “y sigue cumpliendo los términos de su licencia de liberación”.

Los medios escoceses citan a la autoridad local de East Renfrewshire, la cual tiene jurisdicción sobre este caso, afirmando que está tratando de determinar en dónde se encuentra al-Megrahi. Él está obligado a notificar a la autoridad si cambia de domicilio.

Cualquier intento de Estados Unidos para que se extradite a al-Megrahi tendría obstáculos sustanciales. El primero y más obvio es que su paradero actual es incierto en medio de una situación caótica en Trípoli. Asimismo, el CNT podría decir que tiene problemas más apremiantes que encontrarlo, y podría estar reticente a ser visto haciendo un mandado estadounidense.

Dean Boyd, vocero de  la División de Seguridad Nacional del Departamento de Justicia, también destaca que Estados Unidos no tiene un tratado de extradición con Libia y que actualmente no hay un gobierno en funciones.

Sin embargo, existe una acusación pendiente contra al-Megrahi y otros en la corte de distrito federal y el Departamento de Justicia afirman que siguen comprometidos con el procesamiento de cualquiera que haya estado involucrado en el bombardeo de Lockerbie, cuya investigación sigue abierta.

Junto con varios más, al-Megrahi fue sentenciado en 1991 por un jurado, el cual alegó que él otros “conspiraron, combinaron y acordaron, de manera ilegal, deliberada y consciente, cometer actos terroristas” en contra de Estados Unidos y sus ciudadanos.

Asimismo, un oficial del Departamento de Justicia afirmó que la acusación no fue reemplazada por la condena de al-Megrahi por parte de una corte de tres jueces escoceses establecida en La Haya para juzgarlo a él y a un presunto co conspirador.

Aún así, fuentes legales indican que la posibilidad de que al-Megrahi sea trasladado a Estados Unidos a petición de los líderes rebeldes es remota. Una opción, según un diplomático familiarizado con el caso, sería algún tipo de detención de al-Megrahi en Libia. Dada su cercanía con el régimen de Gadhafi, incluso sería una forma de protección, indicó el diplomático.

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