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Miembros de 'Ocupa Londres' montan un campamento en la ciudad

Alrededor de la catedral de San Pablo e inspirados en el movimiento 'Ocupa Wall Street', cientos instalaron un campamento
mar 18 octubre 2011 01:18 PM

En los escalones de la Catedral de San Pablo, los turistas miran fijamente un campamento en la ciudad, improvisado a la sombra de uno de los paisajes más perdurables de Londres.
 
Debajo, un colorido oleo compuesto por más de 150 refugios temporales, llena la gris acera junto con brillantes afiches y pancartas que adornan la estatua de la Reina Ana. 

Cientos de manifestantes comenzaron a acampar alrededor de la catedral el sábado, después de que sus intentos por ocupar la Bolsa de Valores de Londres fallara.
 
Como muchos otros manifestantes de alrededor del mundo en los últimos días, el grupo fue inspirado por las acciones del movimiento "Ocupa Wall Street" en Estados Unidos, quienes tomaron las calles de Nueva York hace más de un mes .
 
El colectivo de Londres tuvo un empuje este domingo cuando Giles Fraser, ministro canónigo de la Catedral de San Pablo dio la bienvenida a los manifestantes en los terrenos de la iglesia, después de que la policía bloqueó su entrada en la vecina Plaza Paternoster.
 
La policía sigue aquí. Sus camionetas están alineadas al lado de los famosos autobuses rojos de dos pisos en una calle cercana. Los oficiales dentro están listos para la acción, pero la naturaleza pacífica de la protesta hasta ahora los ha mantenido con poco que hacer, excepto observar.
 
Los trabajadores financieros en sus elegantes trajes pasan a través de los manifestantes, observando –algunos perplejos, otros divertidos-  el improvisado campamento que se ha instalado en días recientes.
 
Otros ignoran los volantes, pancartas y manifestantes mientras se apresuran, asumiendo que el alboroto es pasajero, algo con lo que los manifestantes no estarían de acuerdo.
 
“Nos quedaremos para siempre”, insiste Bryn Phillips. “Nos quedaremos hasta que el párroco nos diga que tenemos que irnos y él dice que podemos quedarnos, entonces nos quedaremos hasta que se cumplan nuestras demandas”.
 
Al preguntar cuáles son sus demandas, Phillips desenrolla una lista que va desde lo idealista a las bromas, la cual de acuerdo con su amiga Laura May, artista y manifestante “suena como una carta de deseos navideños”, lo que sugiere que los campistas estarán aquí hasta el año nuevo.
 
“Somos un movimiento solidario. Queremos sustituir al G7 con el G-siete-billones, queremos una democracia global. Gobierno por el pueblo, para el pueblo, no por gobiernos que actúan en nombre de los grandes bancos”, sostiene.
 
El historiador Farhan Rasheed, que ha estado con los manifestantes desde el sábado y acampó en el sitio durante la noche, dijo a CNN que estaba tomando acciones para llamar a un nuevo sistema financiero.
 
“No es que el sistema no funcione –está trabajando exactamente como se supone: la gente, compra, compra, compra hasta que tienen sus hogares llenos de cosas y no tienen dinero, entonces dejan de comprar, las ventas caen, las compañías están en problemas y la economía colapsa– pasó en los noventas, ochentas y setentas. Ahora está pasando y se pondrá peor”.
 
“El sistema necesita cambiar. Necesitamos enfocarnos no en las grandes ganancias, no en los titulares de prensa, sino en lo que esto significa en la vida de la gente.
 
“Yo trabajo en escuelas y los niños están aterrorizados. De verdad no les gusta la generación anterior, piensan ‘nos arruinaron’. Se quedaron sin oportunidades y son ellos los que tienen que pagar los costos”.
 
“Es injusto, pero el humor parece estar cambiando. Esta mañana recibimos a la gente que venía a trabajar a la Bolsa de Valores y había mucha gente que decía 'estamos con ustedes'”.
 
“Somos parte de un movimiento global de personas que están hartas del sistema actual”, sostiene el músico y constructor James Banks, que viajó desde su hogar en Birmingham para participar en las protestas.
 
“Tenemos una sensación de asco en el estómago con como están las cosas y con como los humanos son esclavizados”.
 
Banks planea estar en el campamento por lo menos una semana y dice que ha estado agradablemente sorprendido por las reacciones de los pasantes por el campamento.
 
“Hay un verdadero ambiente de diversión y camaradería no sólo entre nosotros, pero entre nosotros y el público. No ha habido casi ninguna hostilidad, la gente ha donado comida – un tipo me dijo 'Me gustaría tener el valor de hacer esto'”.
 
La turista alemana Anja Kloos, que se detuvo en el campamento después de visitar la Catedral de San Pablo con su familia, dijo que estaba impresionada con la manifestación.
 
“Sé que Inglaterra ha sido golpeada por la crisis económica y que la gente ha perdido sus empleos, pero creo que es increíble que la gente haya salido a las calles”.
 
“Se está convirtiendo en una asunto global, gracias al internet, Youtube y Facebook – y está en Estados Unidos también, aunque no son tan famosos por manifestarse –normalmente somos mejor para ello en Alemania”.
 
Sin embargo, no todo el mundo es tan positivo.
 
“Obviamente tienen mucho tiempo en sus manos”, dice desdeñoso un trabajador de la ciudad. “Yo no pienso mucho en ello, pero al menos son pacíficos”.
 
“A mí en verdad me divierte", dice otro que ha estado viendo las discusiones de los manifestantes.

“Supongo que no tienen nada mejor que hacer”.
 
Pero el jubilado de 71 años, David Norma, dijo a CNN que tomar parte en la manifestación es una cuestión de ética, diciendo que los manifestantes alrededor del mundo están llamando a los gobiernos a rendir cuentas.
 
“Estados Unidos iniciaron esto y ahora es global, está en más de 80 países. ¡Dios bendiga a Estados Unidos por ello! Pero pongan sus cosas en orden , por amor de Dios, o la gente hará que lo hagan”.

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