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¿Cruzó la crisis económica en Italia el punto de no retorno?

La deuda de la tercera potencia europea, equivalente casi a seis veces la de Grecia, necesita ajustes inmediatos para salir de la crisis
mié 09 noviembre 2011 02:52 PM
Berlusconi escucha un discurso
berlusconi-silvio Berlusconi escucha un discurso

La crisis financiera de Europa cobró su segunda víctima en tres días cuando el italiano Silvio Berlusconi anunció que dimitirá después de que el parlamento apruebe nuevas medidas de austeridad en un esfuerzo por evitar el colapso económico.

El primer ministro envuelto en numerosos escándalos seguirá a su homólogo griego, George Papandreou, en salir anticipadamente mientras crecen los temores de que Italia, la tercera economía de la eurozona, puede no pagar su deuda.

Italia ha fallado en aplicar medidas de austeridad destinadas a reducir su enorme deuda de 1.9 billones de euros -casi seis veces el tamaño de la de Grecia- y el costo para el país de pedir más préstamos para pagar esa deuda está saliéndose de control.

Aunque todavía no se sabe si Italia hará una moratoria, los analistas dicen que el país es demasiado grande como para ser rescatado -y que las consecuencias para la economía mundial de una moratoria serían desastrosas.

¿Qué sigue?

De forma muy parecida a la del primer ministro griego Papandreu , Berlusconi dijo que no renunciará hasta que el gobierno apruebe severas medidas de austeridad recomendadas por líderes de la eurozona destinadas a recortar la deuda de Italia.

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El siguiente paso es que el parlamento italiano tome en cuenta y vote las medidas –mismas que incluyen un alza de impuestos y un incremento en la edad de jubilación- dentro de las próximas semanas.

Después de la votación parlamentaria, Berlusconi presentará su dimisión al presidente Giorgio Napolitano, quien comenzará las consultas con los legisladores para decidir si se forma un gobierno o se convoca a elecciones.

Berlusconi e integrantes del partido Liga Norte quieren que las elecciones se lleven a cabo tan pronto como sea posible, pero otros legisladores y líderes europeos gustarían ver un gobierno provisional compuesto por tecnócratas no partidistas que puedan rápidamente implementar las medidas de austeridad con el fin de tranquilizar a los mercados globales y restaurar la confianza en el país.

Entre los personajes empresariales barajeados para dirigir un posible gobierno interino tecnocrático están Luca Cordero di Montezemolo, presidente de Ferrari, y Alessandro Profumo, expresidente ejecutivo del mayor banco italiano, UniCredit.

Entre las opciones políticas que se han comentado están Angelino Alfano, conocido por ser el señalado por Berlusconi para ser su sucesor, Gianni Letta, jefe de gabinete de Berlusconi, o Mario Monti, excomisionado de la Unión Europea.

Nadie es partidario de la incertidumbre, y nadie va a invertir en un país agobiado por las deudas sin un plan de recuperación -mucho menos en uno sin un gobierno en funciones-, por lo que el plan a corto plazo de Italia será el conseguir que estas medidas de austeridad se aprueben, despedir a Berlusconi y convocar a nuevas elecciones, para que por lo menos los prestamistas internacionales sepan con quién están tratando.

¿Qué le pasa a Italia?

El problema fundamental es que cada vez se vuelve más incosteable para Italia el solicitar préstamos monetarios para financiar su deuda -un problema arraigado en la confianza del inversor en el país endeudado.

Con un gobierno  extinto y una economía en contracción, Italia encuentra cada vez mayores dificultades para encontrar personas dispuestas a prestarle dinero a fin de reducir su gigantesca deuda de 1.9 billones de euros, la cual equivale a casi seis veces la de Grecia.

Entre menos confianza haya en un país, mayor será el interés de los bonos o tasa que el país tendrá que pagar a fin de obtener más dinero. En la atualidad la confianza en Italia está en el nivel más bajo de la era del euro, lo cual significa que Italia está pagando más que nunca lo que había hecho para financiar su deuda.

¿Qué es un interés de bonos?

Un interés o rendimiento de los bonos es básicamente otro término para la tasa que Italia tiene que pagar a los prestamistas que compran sus bonos de gobierno. El bono de gobierno a 10 años es el bono común empleado para medir las tasas de interés relativas de país a país.

Un gobierno recauda dinero para pagar sus deudas mediante la venta de estos bonos -por lo que entre más alto es el interés o la tasa, mayor será el costo para Italia en pedir dinero prestado para pagar sus deudas.

La tasa de interés de los bonos Italianos a 10 años alcanzó un asombroso récord de 7,3% la mañana del miércoles; por el contrario, la tasa por los bonos de Alemania -una economía relativamente saludable- cerró en el 1,8% la noche de este martes.

Italia tendrá que pedir prestados al menos 300 mil millones de euros -casi el total de la deuda de Grecia a los prestamistas- tan solo el próximo año para pagar las deudas con vencimiento, y la inquietud es que el aumento de las tasas de interés de los bonos italianos pueda pronto provocar que sea demasiado caro el que el país siga pidiendo prestado dinero.

¿Por qué las tasas de interés los bonos italianos son tan altas?

Los rendimientos de los bonos se manejan ​​por la confianza y sobre la base de la oferta y la demanda.

Entre más confiados en la salud de la economía italiana estén los inversionistas, más bonos de gobierno o deuda soberana ellos comprarán.

Entre más bonos se compren, menor será la tasa de los bonos –lo cual quiere decir que Italia puede pedir dinero prestado para pagar sus cuentas a precios relativamente baratos.

Cuando la confianza en la economía cae, menos inversionistas están dispuestos a invertir dinero en bonos de ese país, que es precisamente lo que ha ocurrido en Italia.

Ahora nadie quiere comprar los bonos de Italia, porque nadie confía en que podrá pagar la deuda a largo plazo basados en las actuales proyecciones económicas.

¿Por qué un interés o rendimiento del 7% es considerado punto de no retorno?

Grecia, Irlanda y Portugal se vieron obligados a buscar el rescate cuando el rendimiento de sus bonos superó y se mantuvo por encima del 7% durante un tiempo prolongado.

Aunque no hay nada sobre la estadística del 7% que provoque automáticamente un plan de rescate -algo que de todas formas sería imposible en el caso de Italia, en tanto Europa no puede permitirse el lujo de rescatar el país-, los expertos ven muy difícil que la tasa se recupere.

Tanto Grecia, como Irlanda y Portugal necesitan rescates financieros dentro de los próximos dos meses por el incumplimiento de sus bonos y por seguir encima del 7%.

Las altas tasas o rendimientos recientes son particularmente preocupantes porque el Banco Central Europeo ha comprado bonos italianos desde principios de agosto, en un esfuerzo por crear una especie de demanda falsa, que luego llevaría a la tasa a un nivel manejable. Eso no ha funcionado, pero podría ser mucho peor si el Banco no hubiera tomado parte.

¿Cómo puede salir Italia de este aprieto?

Italia declarará moratoria por su deuda si no busca la manera de conseguir que los rendimientos de sus bonos tengan un nivel manejable.

Los rendimientos no cambiarán hasta que los legisladores italianos tomen medidas concretas para tranquilizar a los prestamistas internacionales de que el país es una apuesta segura.

“Italia no quedará fuera de la vehemencia de los mercados de bonos hasta que un gobierno sólido y estable implemente la austeridad y se comprometa a reformas con un liderazgo creíble y fuerte", dijo Jan Randolph, director de riesgo soberano en IHS Global Insight.

Incluso si aprueban estas propuestas de austeridad, algunos economistas temen que Italia todavía se ahogue en deudas si no desarrolla medidas más drásticas.

El Banco Central Europeo también debería aumentar su compra de bonos italianos con el fin de hacer más barato para Italia el conseguir dinero, de acuerdo con Barry Eichengreen, economista de la Universidad de California, Berkeley.

“A menos que los rendimientos de esos bonos caigan a los niveles de Alemania, no hay manera de que los números de la deuda Italia salgan adelante”, escribió.

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