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OPINIÓN: Wikistrat analiza escenarios de una Venezuela post-Chavez

La oposición define este domingo al candidato que hará frente al presidente venezolano, quien busca reelegirse
sáb 11 febrero 2012 04:02 PM
presidente de venezuela hugo chavez
hugo-chavez presidente de venezuela hugo chavez

Nota del Editor: La siguiente nota, exclusiva de GPS, viene de Wikistrat, la primera consultoría de multijugadores en línea.

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En caso de que se imponga el gobernador regional Henrique Capriles, el avejentado Chávez se enfrentaría a una versión más joven de sí mismo: una estrella en ascenso que promete transformar el panorama político. La nueva figura, sin embargo, se aleja del populismo iniciado por Chávez después de que llegó a la oficina presidencial en 1998.

A lo largo de su mandato, Chávez ha buscado el “socialismo del siglo 21” en Venezuela y con eso, se ha autoproclamado “presidente de por vida”.

Entre sus acciones están la persecución sistemática de sus oponentes políticos y de periodistas que lo criticaban, el acercamiento del Parlamento con sus seguidores, varios programas que pagan en efectivo a votantes pobres para asegurar su popularidad, y el deterioro general (también conocido como saqueo) de la maquinaria económica básica del país, la compañía nacional de petróleo conocida como PDVSA. Chávez también ha convertido a Venezuela en una de las naciones con más crímenes en el mundo, misma que en su gobierno ha alcanzado una inflación anual cercana al 30%.

Aún así, El Comandante ha inspirado a líderes chavistas que lo imitan en Bolivia, Ecuador, y Nicaragua, y ha revigorizado la dictadura comunista en Cuba. Todos son buenos amigos que el dinero puede comprar.

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Pero con su búsqueda de atención médica contra el cáncer en La Habana el año pasado, hay rumores sobre que estas elecciones son las últimas para Chávez. Tomando esa teoría como punto de partida, esta semana nuestro análisis en Wikistrat observa lo que sería de Venezuela sin Chávez. Estos son los cinco caminos a considerar.

1. La campaña vigorosa pero condenada de Capriles da pie a un nuevo brote antichavista

La oposición sometida desde hace mucho tiempo logró capturar la mitad del voto popular en las elecciones parlamentarias intermedias en el 2010, quitándole a Chávez el manejo de la supermayoría que antes le había permitido reescribir la Constitución. Por lo tanto, con el nivel de aprobación del gobierno muy poco por arriba del 50%, según encuestas recientes, es concebible que Capriles cause una asombrosa decepción, aunque tenga que huir del país para sobrevivir.

Pero con Chávez abriendo las arcas del gobierno como nunca antes, apostamos a que extraerá lo que oficialmente se conocerá como una "aplastante victoria popular".

Dependiendo de qué tan descaradamente manipule Chávez el proceso electoral, podríamos ver una terrible dinámica similar a la del Movimiento Verde que surgió en Irán después de que Mahmoud Ahmadinejad hizo lo mismo en el 2009. Aunque es improbable que Estados Unidos intervenga más que en Irán, cualquier recaída médica de Chávez difícil de ocultar podría detonar algunas dinámicas de fin de juego, incluso algunas dentro de su régimen. 

2. El Chavismo sin Chávez, la maniobra del mártir

Mientras muchos expertos de Latinoamérica están convencidos de que el Chavismo no sobreviviría sin su explosivo líder, nosotros esperaríamos que los personajes principales de su régimen lo eleven inmediatamente y lo conviertan en una divinidad socialista similar al ícono revolucionario de Cuba, el argentino Ernesto Che Guevara.

Dadas la extensa e íntima cooperación entre Cuba y Venezuela en materia de seguridad, un arreglo a corto plazo prácticamente obvio, y burlando la molesta constitución, es que recurran al hermano mayor de Hugo, Adán, como heredero en unas elecciones de “emergencia”.

Pero esta solo sería una solución de urgencia. Chávez construyó su dictadura con viejas prácticas: destruyendo todas las instituciones políticas que validarían a un sucesor legítimo. Entonces, esperamos una pelea interna de poder.

3. Una danza clásica entre dictadores de izquierda y juntas militares

Latinoamérica tiene una larga y rica historia de golpes militares guiados por dictadores radicales, una especie de dinámica de "afuera lo viejo y que venga lo más viejo" destinada a molestar a casi todos en casa y en el extranjero.

En años recientes, Chávez ha confiado más en el Ejército venezolano para reforzar su base de poder y aumentar su entrada de dinero. Y esas tácticas invariablemente traen consigo una lista de poderosos (y turbios) generales a su gabinete y a la lista de narcotraficantes del Departamento del Tesoro de EU.

Personas tan bien armadas como ellos no dejan el poder sin pelear, pero los verdaderos criminales profesionales prefieren controlar el poder tras bambalinas. Con el tiempo suficiente y con unas cuentas de banco por debajo el radar, fácilmente vemos cómo los militares empiezan a tomar un rol de “fiadores de la República” que permitirían a líderes civiles con negocios y sin ideologías reemerger, siempre y cuando sepan muy bien cuál es su lugar.

4. Venezuela como la nueva Colombia

Parte del largo juego de Chávez ha sido darle un santuario a la persistente narcoinsurgencia colombiana, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, así como a sus embarcaciones provenientes de norteamérica y de otras partes.

Si los líderes de las drogas del país no pueden jugar de forma limpia entre ellos, mucho menos lo harán las bandas adineradas de la región. Con un Venezuela postchavista yendo en picada por un nivel violencia similar al de Scarface, ésta será un imán para los superambiciosos y ultraviolentos cárteles de México, que actualmente están colonizando gran parte de América Central (como Belice, Guatemala y Honduras).

Con todas las armas rusas que inundaron el país de Chávez (Venezuela tiene su propia fábrica de la versión moderna de la clásico AK-47) y considerando el interés de Irán en crear problemas en el patio del Gran Satanás, este escenario puede ser la afrenta final de Chávez en contra de Estados Unidos.

5. Estipulando todo lo anterior, el próximo Chávez puede convertirse en un 'Lula'

Como lo sugerimos antes con Capriles, el próximo 'salvador' no tiene que llegar a la ciudad en un corcel blanco, mucho menos con uniforme militar.

Solo tiene que emocionar lo suficiente a la clase media venezolana en extinción y asegurarle a la clase rural que siente el dolor de ambos. Eso fue lo que el centroizquierdista y dos veces presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, logró hacer hasta el punto en el que pudo elegir a su sucesora, Dilma Rousseff, la primera líder femenina del país. Así es como un dictador 'democrático' lo hace.

Mientras es fácil ser pesimista ante una Venezuela sin Chávez, hay razones para creer que Brasil no se quedará quieto viendo cómo Venezuela se pasa hacia el lado oscuro de la globalización. Siendo sinceros, allá afuera no hay un 'emperador maligno' esperando pagar la cuenta, ni siquiera el presidente de Irán, ni la cada vez más anti-Estados Unidos Rusia, ni la tan propensa al riesgo China.

Así que, dado el firme propósito del presidente Barack Obama de ejecutar su 'pivote estratégico' post-Iraq/Afganistán en contra del este de Asia, apostamos a que el buen liderazgo regional de Brasil probará ser más efectivo que la contaminada guerra contra las drogas de EU, que sigue amenazando con llevar a una Venezuela post-Chávez de regreso a una democracia razonablemente funcional.

Esta es la “sabiduría de la gente” de Wikistrat de esta semana.

Las opiniones recogidas en este texto pertenecen a su autor y no a CNNMéxico

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