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Sarkozy tiende la mano a la extrema derecha para la segunda vuelta

El presidente francés promete escuchar al sector más conservador después de perder ante el candidato socialista este domingo
lun 23 abril 2012 11:54 AM
presidente de francia
nicolas-sarkozy presidente de francia

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, cortejó este lunes a los electores de extrema derecha, un gesto que anticipa cómo será la segunda vuelta el 6 de mayo contra el socialista Francois Hollande, quien ganó el mayor número de votos en la primera ronda de las elecciones presidenciales de Francia.

Sarkozy dijo que tiene “el deber de escuchar” a los electores de extrema derecha después de que la candidata del Frente Nacional, Marine Le Pen, atrajo una cantidad de apoyo jamás antes visto en la primera ronda de la votación, celebrada el domingo. “Debemos respetar a la voluntad de los electores”, dijo Sarkozy este lunes, al calificar el apoyo hacia Le Pen como un “voto de crisis”. 

Hollande ganó a Sarkozy por poco margen en la primera ronda de las elecciones, en la que competían 10 candidatos. Hollande y Sarkozy se enfrentarán ahora en la segunda vuelta, ya que ninguno obtuvo la mayoría.

Sarkozy presiona para que se realicen tres debates con Hollande antes de la próxima vuelta, y acusa al socialista de “huir de sus responsabilidades” al decir que él quería un solo debate.

Aurelie Filippetti, asesora de Hollande, dijo el domingo que sólo habría un debate, el 2 de mayo. “Siempre ha habido un debate, y no hay necesidad de que (eso) cambie”, dijo a CNN.

Sarkozy, del partido de centroderecha RPR, ha sido un destacado personaje en la arena europea e internacional desde que asumió la presidencia en 2007. Francia ha desempeñado un papel clave en conflictos internacionales como los de Libia y Siria, por no hablar de la crisis europea de la deuda, aunque la economía nacional ha sido el foco principal de la elección. Francia se expone a un crecimiento económico lento y a una tasa de desempleo del 10%.

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La canciller alemana, Angela Merkel, expresó este lunes su apoyo a Sarkozy a través de su portavoz, Georg Streiter, aunque dijo que iba a trabajar “bien y de manera estrecha con cualquier presidente francés electo”.

La victoria de la ultraderecha

Le Pen, de 43 años y de la extrema derecha, no se dirigió concretamente a sus propios partidarios para que se unan a favor o en contra de alguien en la segunda vuelta, pero el domingo por la noche calificó a Sarkozy como “el presidente saliente” y se refirió a su partido como “la única oposición”.

"Nunca hemos estado tan arriba como esta ocasión”, dijo, al señalar su actuación. “Esto es sólo el principio. Continuaremos luchando”. Su partido, el Frente Nacional, fundado y liderado por su padre hasta el año pasado, es conocido por oponerse al euro, por estar a favor de las políticas proteccionistas, por sus duras posturas en lo referente al control de la inmigración y otras posiciones de derecha, y que parecen más cercanas a Sarkozy que a Hollande.

Ludovic Dedanne, asesor de Le Pen, acusó a Sarkozy de incumplir sus promesas durante sus cinco años en el cargo, y dijo que la gente “no confía” en él. Recomendó a los partidarios de su candidato “abstenerse” en la segunda vuelta.

Hollande logró el 28.63% de apoyo, seguido por Sarkozy, con el 27.18%. Le Pen consiguió el 17.9% de los votos, mientras que Jean-Luc Melenchon, de la extrema izquierda, tuvo el 11.11% y Francois Bayrou, de centro, el 9.13%.

La brecha se redujo considerablemente respecto a los resultados anteriores, cuando Hollande tenía una ventaja de seis puntos porcentuales, una vez que se habían contado poco menos de la mitad de los votos.

La participación fue del 79.47%, dijeron las autoridades. Eso indica un descenso respecto a 2007, cuando el 84% de los electores franceses acudieron a las urnas, aunque personajes clave tanto de la campaña de Sarkozy como de la de Hollande la describieron como una “fuerte participación”, la cual indica el alto interés de los ciudadanos en la competencia.

Los resultados parecían ser históricos y una mala señal para Sarkozy. Varios partidarios de alto perfil de Hollande dijeron a CNN que un presidente francés que se presentara como candidato a la reelección nunca había fracasado en obtener el primer lugar en la primera ronda de la votación.

Se asume que, sobre todo cuando ninguno de los dos candidatos está cerca de lograr una mayoría, lograr la presidencia depende del apoyo que puedan conseguir Hollande o Sarkozy de quienes no les dieron sus votos en la elección del domingo.

La sorpresa de Hollande 

En su discurso del domingo por la noche, Melenchon instó a sus partidarios a “luchar contra Sarkozy” y resaltó que no “pide nada a cambio” a Hollande por ponerse de su lado. “Les pido que no caiga el entusiasmo”, dijo Melenchon a sus partidarios. “Sólo les pido movilizarse”.

Hace un año, Hollande ni siquiera era considerado por muchos como la mejor opción del Partido Socialista. Esa distinción correspondía al entonces director del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Kahn, quien según indicaban las encuestas podía desafiar y posiblemente derrotar a Sarkozy.

Pero las perspectivas políticas de Strauss-Kahn se desvanecieron a raíz de su acusación por agresión sexual, después desestimada, tras un incidente en un hotel de Nueva York, así como por las acusaciones de haber participado en una red de prostitución en Francia. Eso ayudó a impulsar a Hollande, de 57 años y quien formalmente nunca ha tenido un puesto en el gobierno nacional por elección popular, a convertirse en el elegido de su partido para competir por la presidencia.

Ahora se perfila para convertirse en el primer presidente francés de izquierda desde que Francois Mitterrand dejó el cargo en 1995. El ministro de Comercio y Turismo francés, Frederic Lefebvre, lo describió como “la elección del pasado”, y otros partidarios de Sarkozy resaltaron el hecho de que François Mitterrand no lo eligiera como uno de sus ministros durante sus 14 años como mandatario de Francia, periodo que terminó en 1995.

Sin embargo, Filippetti, la asesora de Hollande, dijo que el fuerte desempeño mostrado por Le Pen indica que Sarkozy no pudo conseguir los votos de aquellos más alineados con sus puntos de vista, a pesar de sus “agresivos” esfuerzos. Eso pondrá en aprietos al actual mandatario para unir a todos los franceses, dijo. “La gente… ya no confía más en Nicolas Sarkozy”, dijo Filippetti.

Hala Gorani, Jim Bittermann, Saskya Vandoorne, Azanie M'Packo y Rachel Ramsay, en Paris; Dan Rivers y Justine Redman, en Toulouse; Diana Magnay, en Berlin; y Laura Smith-Spark, todos de CNN, contribuyeron con este reporte.

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