Este domingo, durante una reunión de su gabinete, expresó su oposición de forma específica: "Israel rechaza el documento de 15 puntos", aseguró.
Las fuerzas israelíes "no llevarán a cabo ninguna retirada hasta que Hamás esté realmente desarmado y continuarán neutralizando las amenazas contra nuestras fuerzas y nuestros ciudadanos", declaró.
El documento es en teoría la última etapa de un alto el fuego impulsado por Estados Unidos y anunciado en octubre, que redujo pero no puso fin a las operaciones israelíes en Gaza.
Hamás, en el poder en Gaza desde 2007, aceptó el acuerdo por el que debería entregar sus armas a una incipiente autoridad palestina encargada de gobernar el territorio durante un período de transición.
Un miembro del buró político del movimiento, Basem Naim, dijo a la AFP que Estados Unidos debería presionar "a Netanyahu y su gobierno para que se ciñan a la hoja de ruta y no obstruyan el proceso por razones políticas internas y electorales".
"Sabemos cómo mantenernos firmes"
En su intervención, Netanyahu se refirió a Trump como su "mayor amigo en la Casa Blanca", pero no dudó en desmarcarse de su estrategia, como ya hizo en el marco de la guerra contra Irán.
"Ellos tienen ideas; algunas son aceptables para nosotros y otras no, y sabemos cómo mantenernos firmes en estos asuntos", afirmó el primer ministro, quien afirmó estar en conversaciones con Washington.
Netanyahu, el líder israelí que más años ha estado en el poder, aspira a la reelección en las elecciones legislativas del 27 de octubre, las primeras desde el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023 que desencadenó la guerra en Gaza.
Los sondeos lo sitúan igualado o incluso por detrás en intención de voto respecto a sus rivales. Y también señalan que el plan para Gaza es muy impopular entre su base electoral conservadora y la de sus socios de extrema derecha.