Familia y amigos velan al joven asesinado en la frontera
Sergio Adrián Hernández Güereca, quien murió este lunes al recibir un balazo de un agente de la Patrulla Fronteriza , es velado por familiares y amigos en una casa de la colonia Plutarco Elías Calles, una zona marginada ubicada al norponiente de Ciudad Juárez, en Chihuahua.
El cuerpo del joven estaba en un féretro blanco. Un crucifijo vestía el lugar.
“El que mató a mi hijo dará cuentas a Dios por su abuso de poder, porque él no se pasó al otro lado, lo mataron acá”, dijo el padre de Adrián , Jesús Librado Hernández.
Agregó que la versión de autoridades estadounidenses, según las cuales su hijo fue herido en El Paso, Texas, no es creíble. “Las balas y la sangre estaban de este lado”, aseguró.
Adrián Hernández recibió un balazo en el ojo izquierdo por parte de un agente de la patrulla fronteriza, y su cuerpo fue encontrado a una distancia de entre 5 y 10 metros del río Bravo, del lado mexicano de la frontera norte, en una zona conocida como Puente Negro.
De acuerdo con testigos, el joven estaba con unos amigos cerca de la frontera , cuando recibió el disparo de un agente de la Patrulla Fronteriza.
El gobierno mexicano ya exigió al estadounidense una investigación sobre el caso y dijo que se hizo un uso excesivo de la fuerza. Mientras tanto, Amnistía Internacional condenó la muerte del joven.