Publicidad
Revista Digital
Publicidad

El tortuoso camino para festejar el Bicentenario de México

A menos de dos meses de los 200 años de la Independencia, el gobierno federal ha cambiado cinco veces a los organizadores del festejo
dom 25 julio 2010 12:43 PM
Bicentenario
Bicentenario Bicentenario

Desde que comenzó la organización de los festejos del Bicentenario de la Independencia de México hace cuatro años, cinco instituciones distintas se han hecho cargo de la planeación.

A menos de dos meses de las celebraciones, la responsabilidad organizativa pasó de manos del Fideicomiso del Bicentenario a la Secretaría de Educación Pública.

Este es el recuento del tortuoso camino de la organización para festejar los 200 años de Independencia y los 100 años de la Revolución.

En junio de 2006, el entonces presidente Vicente Fox nombró al perredista Cuauhtémoc Cárdenas para encabezar la Comisión Organizadora de la Conmemoración del Bicentenario de la Independencia y del Centenario de la Revolución Mexicana.

Cárdenas renunció al cargo cinco meses después por la controversia dentro de su partido, después de las polémicas elecciones presidenciales en las que el candidato del PRD, Andrés Manuel López Obrador, perdió por una margen mínimo.

En enero de 2007, la Secretaría de Gobernación propuso al historiador Enrique Krauze para retomar la organización, pero nunca se concretó.

Publicidad

El programa oficial de los festejos, que debía haberse publicado en diciembre de 2006, se retrasó tres meses, y la presidencia de la República decidió asumir el control para evitar más demoras.

El presidente Felipe Calderón nombró al entonces titular del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), Sergio Vela, como coordinador ejecutivo.

Un mes después, Conaculta designó un consejo asesor de historiadores y politólogos.

A mediados de 2007, México, Argentina, Bolivia, Ecuador, Paraguay, Venezuela y Chile, acordaron celebrar conjuntamente sus bicentenarios, pero nunca prosperó.

En septiembre de ese mismo año, Calderón informó que el ex titular de Conaculta, Rafael Tovar y de Teresa, coordinaría la conmemoración. Hasta entonces, presentó el primer Programa Nacional para la celebración, casi con un año de retraso.

En octubre de 2008, Calderón anunció que en 2010 habría un festival deportivo avalado por el Comité Olímpico Internacional como parte de los festejos, pero hasta la fecha no hay fecha. Diez días después, la presidencia de la República dijo que Rafael Tovar y de Teresa renunciaba a la organización.

Entonces, los festejos del Bicentenario quedaron en manos de Instituto Nacional de Estudios Históricos de la Revolución y de su director José Manuel Villalpando, ex profesor del presidente Calderón.

A principios de 2009, Villalpando anunció que habría 1,200 proyectos: monumentos, presentación de libros y actos conmemorativos para celebrar.

Casi un año después, en febrero de 2010, Felipe Calderón duplicó la apuesta y dijo que habría 2,300 actos que académicos, cívicos, artísticos y culturales.

Hace unas semanas, la presa mexicana comenzó a cuestionar que los festejos costarán 580 millones de pesos, el doble de recursos destinados este año al Fondo de Apoyo a Grupos Vulnerables (250 millones). El coordinador nacional de la celebración, José Manuel Villalpando, dijo el domingo pasado que estaba dispuesto a transparentar "cada peso".

Sin embargo, el 21 de julio, el presidente Felipe Calderón delegó a la Secretaría de Educación Pública (SEP) para encargarse del tema.

Así, el titular de esa instancia, Alonso Lujambio, indicó que hasta el momento se han llevado a cabo 42 acciones por la celebración y que faltan aproximadamente 40 por concretarse.

"Ha sido dispersa la manera en que el gobierno federal ha ido informando del cúmulo extraordinario de actividades que hemos desplegado, de modo que se ha percibido ciertamente un desorden", reconoció Lujambio.

Newsletter

Únete a nuestra comunidad. Te mandaremos una selección de nuestras historias.

Publicidad

Publicidad