Por inundaciones, tabasqueños prefieren comprar embarcaciones que autos
Debido a las constantes inundaciones en los últimos años en el estado mexicano de Tabasco, sus habitantes, sobre todo los damnificados, prefieren comprar embarcaciones en lugar de automóviles, dijeron fuentes oficiales.
La delegada de la Secretaría de Desarrollo Social en Tabasco, Dora Sherrer Palomeque, explicó que lo prioritario en estos momentos para las personas damnificadas no es un automóvil, sino una embarcación que lo traslade de un sitio a otro para comprar alimentos.
"En la puerta de las viviendas no ves una camioneta, un caballo, ves un cayuco, un medio necesario", precisó Sherrer.
En Tabasco, estado ganadero y petrolero pero donde hay 10 ríos , la compra de vehículos ha venido a la baja.
Carmen Porras, vendedora de autos nuevos en la capital tabasqueña, Villahermosa, reveló que existe "un temor" del tabasqueño por adquirir un automóvil, debido a las inundaciones.
"Ya no vendemos como desde hace 3 años, como que ya lo piensan más por las inundaciones", añadió la vendedora de una agencia automotriz, y recordó que en 2007 se vendía un promedio de 150 vehículos al mes, mientras que hoy la cifra es "muy inferior".
La necesidad de contar con un cayuco (canoa o bote) ha crecido después de las últimas cuatro inundaciones por la crecida de los ríos y las fuertes lluvias.
El uso del cayuco ha sido indispensable desde 2007, cuando se registró la gran inundación que dejó 1.2 millones de damnificados con daños materiales superiores a los 31,000 millones de pesos (unos 2,460 millones de dólares), según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
Incluso, el gobierno estatal canceló su programa de distribución de bicicletas y ahora reparte embarcaciones en las más de 500 localidades recientemente anegadas.
Las autoridades de Tabasco, un estado con 2.1 millones de habitantes, han distribuido 500 cayucos con una inversión de 4.5 millones pesos (unos 360,000 dólares) en cinco municipios.
Los habitantes de los municipios de Balacán, Centla, Emiliano Zapata, Jonuta y Tenosique, no piensan en adquirir "camionetas", sino en un medio de transporte fluvial.
"Ni camionetas, ni camiones; la idea es tener un cayuco en las casas para poder salir", señaló el representante del gobierno local, José Escayola.
En el barrio Miguel Hidalgo, al sur de Villahermosa, los vehículos dejaron de circular y el único transporte ha sido el cayuco.
El precio de un cayuco, según la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Forestal y Pesca de Tabasco, es de 6,000 a 8,000 pesos (entre 480 y 630 dólares) según el tamaño, y están fabricados con madera o con fibra de vidrio.
Incluso los alcaldes, diputados y el gobernador, Andrés Granier, también han usado los cayucos para acceder a distintas localidades rurales. El reparto de víveres por parte de la Cruz Roja sólo ha sido posible a través de los cayucos.