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Las carencias sociales, una oportunidad de votos en el Edomex

El Estado de México tiene uno de los mayores padrones de electores del país. Pero también lidia con condiciones de pobreza sobresalientes
mié 01 junio 2011 09:25 AM
foto bravo mena encinas y eruviel
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Más de 10 millones y medio de electores potenciales podrán votar este 3 de julio para elegir nuevo gobernador en el Estado de México, la segunda economía del país y la que concentra el mayor número de mexicanos en “pobreza multidimensional” .

Quienes padecen ese nivel de pobreza —6.4 millones, casi el 44% de la población del estado— enfrentan al menos cuatro tipos de carencias: en educación, salud, vivienda o alimentación; y sus ingresos son insuficientes, según la más reciente medición del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), de 2008.

Un millón de mexiquenses viven en pobreza multidimensional extrema, es decir, que padecen todas esas carencias. Aunque dedicaran todo su ingreso a cubrir sus necesidades alimenticias, aún sería insuficiente.

Y pobreza y elecciones no son dos fenómenos disociados. Una de las condiciones de la democracia es el sufragio libre e informado, pero en el Estado de México esta premisa está todavía por cumplirse, pues expertos consideran que la pobreza es un factor que incide en fenómenos de manipulación del voto, de corporativismo y de clientelismo.

La joya de la corona

Ecatepec es considerado un municipio de muy baja marginación. Pero al ser el más poblado del estado, concentra el mayor número de habitantes en condición de pobreza.

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El 10% de los pobladores padecen pobreza alimentaria, es decir, no pueden comprar una canasta básica, aún cuando destinen a ello todos sus ingresos; y el 49% en pobreza patrimonial, la cual limita el acceso a salud, vestido, vivienda, transporte y educación, según el Coneval. 

De ese lugar es originario el candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Eruviel Ávila , quien es postulado por la Coalición Unidos Por Ti, formado por el PRI, Partido Verde (PVEM) y Nueva Alianza (Panal).

Este municipio es considerado la joya de la corona, no por ser la cuna de Ávila Villegas —quien lo ha gobernado en dos ocasiones— sino porque ahí se conjugan tres condiciones únicas: es el más poblado, el que concentra más pobres y donde vive el mayor número de electores mexiquenses: 1.2 millones, cifra que podría ser definitoria en los resultados electorales.

Éste no es el único municipio cuyos habitantes viven condiciones de pobreza y que se encuentra bajo administración priista.

La radiografía de la pobreza en el Estado de México coincide, en parte, con la geografía política, y en cierta medida, hay correlación entre marginación y el voto por el PRI, con 81 años de gobierno en la entidad, el periodo más largo en el país, según el sociólogo Manuel Ramírez Mercado, en entrevista con CNNMéxico.

En términos generales, dice, hay “una gran mancha rural gobernada por el PRI y una mancha urbana en la cual los tres partidos políticos (PRI, PAN y PRD) están rotando en los gobiernos municipales”.

Esto se explica porque “las condiciones demográficas y económicas de la población tienen relación con la cultura política y los niveles de participación electoral”.

Así tenemos que, expone, “a niveles de urbanización mayores se tiende a votar por partidos que presentan características o discursos más modernos. Y a menores niveles de urbanización es más probable que voten por partidos más tradicionales, o por liderazgos personalizados o estructuras de carácter corporativo”. 

Hay otros fenómenos que inciden en el voto, entre ellos, señala Ramírez, coordinador de Sociología de la Facultad de Estudios Superiores Aragón, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la tradición familiar, la edad, y la capacidad de las estructuras partidistas de convencer o de movilizarse electoralmente.

Aunque el voto mexiquense es variable y ha habido alternancia en algunos municipios, en términos generales los que administra el PRD presentan como una de sus características principales desarrollo económico basado en los servicios.

Al PAN le ha tocado gobernar en zonas urbanas e industriales, pero esto no es una regla. “Hay unos con alto nivel de industrialización o urbanización que también tienen inclinación hacia el PRI”, la mayoría cercanos a la capital, Toluca.

De ese modo tenemos que cuatro de los seis ayuntamientos más pobres del estado (Coneval, 2008) son gobernados por el PRI: Villa Victoria, San José del Rincón, San Felipe del Progreso y Donato Guerra.

Otros dos ayuntamientos en condiciones de marginación son Tlatlaya, administrado por el PRD y Sultepec, por el PAN.

Pero aunque los partidos gobernantes cambien cada trienio, el sociólogo identifica que en algunos ayuntamientos lo que sustituye a estructuras del PRI son “estructuras de carácter neo corporativo (en el que), nuevos grupos de poder siguen controlando tanto a grupos de trabajadores, hombres, mujeres, sigue habiendo un control directo o indirecto. Eso se ve en la participación electoral”.

Lo trascendente de esta geografía político-electoral, según el catedrático, es que ese tipo de carencias sociales “ha facilitado que algunas prácticas de la cultura política clientelar y corporativa se preserven”.

Con vistas en el nuevo proceso electoral, en el cual se votará sólo por gobernador, podrían entrar en juego esas estructuras, ahora no a nivel municipal, pero sí en distritos y en general en todo el estado.

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